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sábado, 18 de julio de 2026

Un historiador de Costa a Costa por la libertad de Cuba

 


Ustedes saben que hace unas semanas conversé durante una provechosa hora con la periodista Tania Costa, la incansable. Lo disfruté mucho, la verdad. Ayer ella y CiberCuba me permitieron reproducir lo conversado en mi canal de YouTube. Les agradezco.

Ustedes saben también que me encanta leer los comentarios de cualquier video que veo en YouTube, a veces son más entretenidos que los propios videos que los generan. Hoy veo los de mi conversación con Tania, no son más entretenidos, pero sí muy inspiradores.

Gracias, de corazón. Justo cuando estas a punto de colgar los guantes ante tanta desilusión, llega algo que te inspira, que te hace crecer y que te hace querer vivir más intensamente que nunca. Gracias, y Cuba libre, pronto.

"Ay, por Dio", dice mi corazón, "cuánto trabajo tendremos por delante".

 


lunes, 17 de noviembre de 2025

Las caras del fracaso

 Foto: Facebook

 

Si usted es de mi generación, es decir, de los que vemos los sesenta ya en la esquina, recordará cómo, en nuestra infancia, el régimen del Orador Orate nos bombardeaba con imágenes de niños de la antigua Cuba. Generalmente niños flacos, con el abdomen inflamado de parásitos. Nos hacía sentir agradecidos de que ya esa Cuba ellos la habían desaparecido.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

También nos bombardeaban con imágenes de niños pobres de otros países. Niños que no habían tenido la suerte de nacer en el paraíso socialista que el Orate y sus seguidores decían construir. Recordará, estoy seguro, a su madre alguna vez decirle: “Cómete toda la comida, que los niños del tercer mundo no tienen qué comer”.

Duele ver cómo, desde los tiempos del ocaso del dictador barbudo, a partir de 1991, los de su torpe y desagradable hermano, y ahora en los de esta Junta Militar de Barrigones, han terminado de llevar a lo que queda de ese país a una irremediable catástrofe humanitaria. Irremediable mientras ellos sigan sentados en sus cómodas poltronas en la Plaza de la Revolución.

El huracán Melissa, además de devastar el oriente de Cuba, ha servido para desenmascarar a estos mentirosos ineptos. Las imágenes de los niños famélicos, hambrientos y miserables ya no nos llegan de la antigua Cuba, no nos llegan de los “países del tercer mundo”. Nos llegan de la Cuba actual, del páramo miserable en que estos Panzones la han convertido.

Estoy seguro de que ya vio las imágenes, si no, búsquelas, yo las vi en la página de CiberCuba. He visto a una jovencita, casi una niña, debe tener apenas veinte años de edad. Flaca, demacrada, con una tristeza en la mirada que solo refleja la falta de esperanza. A esa edad ya tiene cuatro hijos, que a pesar de su desesperada situación se ven bien cuidados, cuidados a costa de ella misma.

Le preguntan qué necesita y solo atina a decir, en voz baja: “Yo no quiero nada, yo lo único que quiero es comida para los niños”.

La chica, con tres niños a su lado y otro en sus brazos, sigue diciendo: “La casita me la dejó hecha leña”. Nunca mejor dicho. Sigue hablando, en voz baja, pero directa: “Eso se inundó allí en la casita mía, ve. Y los colchones se me jodieron”.

Gracias a quien tomó el video, a CiberCuba y a otras plataformas, la gente se lanzó a ayudarla, a ella y a sus hijos. Por lo menos sus hijos pasarán menos hambre por un tiempo. Luego, inevitablemente, volverán a lo mismo.

Muchos se prestaron a ayudarla, otros a juzgarla por tener cuatro hijos siendo tan joven. Su lamentable estado físico a tan corta edad es reflejo de la miseria en la que sobreviven los cubanos. El hecho de tener cuatro hijos a tan corta edad es el reflejo del daño que han hecho sesenta y seis años de totalitarismo empobrecedor en la sociedad cubana.

Han torcido el tejido social como torcieron a la nación cubana.

Grettel Amalia es el nombre de la chica, pero su cara y la de sus niños es el doloroso reflejo del fracaso del socialismo totalitario ahora convertido en capitalismo de casta. Capitalismo que empobrece a los cubanos y enriquece a la casta de Barrigones que hoy los mantiene miserables.

Ella es esa cara, esas imágenes valen más que mil palabras. Como las del niño David, del que les hablé hace unos días.


Foto: Cubanos por el mundo

Como Grettel y como David, hay millones de cubanos sumidos en la miseria, sin esperanzas y, peor aún, sin voluntad individual para intentar cambiar sus destinos.

Dice un refrán que la noche es más oscura justo antes del amanecer. Qué ganas tengo de que amanezca en Cuba y podamos reconstruirla.

Qué ganas tengo de que estos Barrigones ineptos y malsanos sean solo un mal recuerdo y una lección de lo que es el socialismo, de lo que es el fracaso.

 

Foto: Cuba en vallas


Llevan sesenta y seis años hablando mierda, hablando mucha mierda, y fracasando en todo.


PD: El 27 de noviembre de 2025, gracias a una campaña organizada por el activista cubano conocido como Noly Blak, Grettel y sus hijos recibieron un casa para vivir. Fue la vivienda número veintidós del proyecto "Casas para Cuba". El inmueble costó 6,000 dólares y la chica y sus tres hijos se quedaron con el sobrante del dinero recaudado. Hay esperanza.

sábado, 25 de octubre de 2025

Pablo, la mosca mojonera

 

Foto: Wikipedia

En España viví uno de los mejores años de mi vida: mi primer año en libertad. Fui feliz sintiéndome madrileño y sevillano. Libre.

 📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí  

Era 1995, el último año del largo gobierno de Felipe González, amiguete del Orador Orate. Meses después, en marzo de 1996, ganó las elecciones José María Aznar. Me encantó estar viviendo en un país con elecciones libres y alternancia de partidos.

Luego, durante años, he estado visitando España con relativa frecuencia. Tengo allá mucha familia y buenos amigos. Familia, amigos y la comida española: todo lo que me gusta de la vida.

Tanto me gusta España que hasta abrimos una sucursal de mi empresa. Veinte años después de haber por primera vez vivido en libertad, la abrimos en Madrid, con Bernardo, un tipazo que gozó tanto de la vida que se la gastó antes de tiempo. Y en son de trabajo, el carácter de las visitas cambió. Ya no iba solo con los primos y los amigos, sino también con clientes.

Y enseguida me percaté de que la España de 2015 no era la de 1995. Me gustaba más esta última, sobre todo en el tema político. Había emergido un partido de extrema izquierda llamado Podemos, y digo “emergido” porque yo escapé de un sistema totalitario y los que venimos de ese manicomio adquirimos un extraño sentido para percibir algo creado con el fin de joder la libertad y la democracia.

No solo las ideas y acciones de Podemos me repugnaban; su estética y la de sus líderes también. En especial del más conocido, Pablo Iglesias. Les repito: yo escapé de un sistema totalitario —“vengo del futuro”, como decía Reinaldo Arenas—. Algo me olía mal con esta gente, y no solo eran sus cuerpos o sus alientos.

Diez años después, lo que queda de Podemos es un historial de corrupción, lavado de dinero y complicidad criminal con regímenes malignos como Irán, Venezuela, Nicaragua y Cuba.

¿Dónde creen que Pablo Iglesias, ahora todo un empresario del mal, ha establecido su nueva oficina? No en Madrid —que allá ya lo conocen—. No en Miami, porque de aquí lo echaríamos a base de argumentos sin necesidad de patadas. Lo ha hecho en la Ciudad de México.

En el México que dejó Andrés Manuel López Obrador y ahora administra Claudia Sheinbaum. El México que no condenó el fraude de Maduro en Venezuela, que no felicitó a María Corina por su premio Nobel, el que contrata médicos cubanos esclavos y regala petróleo a la Junta Militar de Barrigones que desgobierna la isla de Cuba.

Pablo Iglesias, como las moscas, vuela feliz alrededor de la fetidez de los enemigos de la democracia. Volando feliz va a posarse sobre la mierda.

Allí ha instalado el Canal Red América, ya saben ustedes, para propagar desinformación. Tendrá que competir con Russia Today a ver quién dispara más mentiras.

Y les traigo hoy a este sucio sujeto porque hace dos días arremetió contra un integrante de CiberCuba, una plataforma de información de los cubanos libres. Le dijo textualmente: “Tú querrías que Cuba fuera una democracia como Haití, donde la violencia, el hambre, el analfabetismo, la ausencia absoluta de servicios sociales, de sanidad y de educación son la norma. La democracia y los derechos humanos os valen madres; sois mercenarios de Marco Rubio y Trump”.

 

Foto: X

A los comunistas les encanta llamar mercenarios a cualquiera que no comulgue con su ideología fallida y asesina. La tradición empezó con el Orador Orate llamando mercenarios a los cubanos libres de la Brigada de Asalto 2506. El mismo Orate que mandó cubanos, como mercenarios, a tres continentes. Y ahora los Barrigones mandan mercenarios a Rusia para asesinar ucranianos.

Dijo Iglesias que en Haití hay violencia, hambre, analfabetismo y que no hay servicios básicos. Y tiene razón, pero en Haití, maltrecha y jodida, hay una constitución democrática.

En Cuba hay todo lo mismo que en Haití, pero impuesto por una dictadura totalitaria. En 1959, Haití era un país pobre y con problemas; Cuba era próspera, con problemas comunes a cualquier país, pero próspera.

Hoy la situación material de Cuba se ha degradado a los niveles de Haití. Por eso Pablo Iglesias nos compara con los haitianos. No nos compara con Colombia o República Dominicana. Nos compara con Haití.

La Cuba que extinguió el Orate no competía con Haití; lo hacía con Italia, con España, con México o con Argentina. Era un país que crecía, que mejoraba. Hoy este imbécil, y no sin razón, nos compara con Haití.

Pero es que incluso Haití estuvo mucho mejor que Cuba hasta la llegada de la violencia con Jimmy “Barbecue”, el asesino. Incluso hace unos años mi prima Claudia se fue de Cuba a Haití a trabajar. Una universitaria: se fue a Puerto Príncipe a vender zapatos chinos. Vivía en Puerto Príncipe mejor que en La Habana.

Cuando en 1995 viví en España, el ambiente político me gustaba mucho; cuando regresé en 2015, Pablo Iglesias y sus sucios lo habían degradado bastante. En 2025 la situación de la política española es antiespañola.

Pablo Iglesias se ha mudado a México. Desde allí defiende a la dictadura de los Barrigones, cobijado por los taimados enemigos de la libertad y la democracia. Como una mosca, atraída por la fetidez del mal.

Qué suerte tengo: jodieron a España, país que está en mi corazón; ahora están jodiendo a México, país que está en mi alma. De lo de Cuba ni les digo.

Tal como se tuvo que ir de España, llegará el día en que la luz de la libertad limpie de Pablos nuestro futuro. Mientras tanto, solo nos queda resignarnos, pues hay muchos como Pablo.

Aunque resignarnos no significa que nos “valga madres”, como dice Pablo. Mejor, así resignados, nos cagamos en su reputa madre. Mercenario.

 

Foto: Cubanet