jueves, 9 de julio de 2026

Uno parece que llora, el otro parece que manda

 

Foto: AFP


No soy caricaturista, lo podría ser, dibujo bien, pero el día no alcanza. 

Pero a veces hay fotos que dicen más que cualquier caricatura publicada en el Zig-Zag de aquella isla libre y feliz.

Uno parece que llora, el otro anuncia que manda. 

Par de hijos de puta.

Justicia y castigo, ahí hay dos por donde empezar.


Foto: Cuban Collectibles

Hoy vi el Malecón, desde el cielo

 


Hoy 9 de julio de 2026 nuestra bella Cuba llega a otra noche de apagones, de hambre y represión. Cada noche duermo con el dolor, eterno, por mis paisanos de la isla triste. Dolor eterno.

Pero la vida de un hombre no puede detenerse por ningún dolor. La vida hay que vivirla, es una sola y efímera. 

Aún con dolor hay que vivirla, y nunca cejar en ser feliz. Hay que vivirla y ser lo mismo que queremos para nuestra Cuba bella, que sea libre, próspera y feliz.

Hoy fui feliz, todos los días soy libre, pero hoy fui también feliz.

Ví el Malecón de mi amada Habana, desde el cielo. Increíble.

No veo la hora de caminarlo con mis pies cansados, de oler ese salitre que ningún otro mar del mundo me ha dado. Ese día lo haré libre, junto a millones de mis paisanos ya libres.

Lo caminaré libre, de la mano de la felicidad.



El cangrejito salió del mar

 


Cientos de libros incluyendo uno mío, decenas de miles de manifestaciones de todo tipo, incontables lágrimas y gritos de dolor, y hasta una invasión fallida, no por falta de valor, que conste. Todo esto, durante sesenta y siete años, para rescatar a nuestra Cuba de quienes nos la robaron. Todo esto, y aquí seguimos, para demostrar al mundo que nos la robaron.

Esto último, tan evidente pero tan obviado, quedó corroborado con tan solo una entrevista a un crustáceo heredero del segundón que heredó lo que nos robaron. Un sujeto con la inteligencia de un bivalvo, el carisma de un quiste y la legitimidad de un fraude.

En una entrevista a USA Today, el repelente individuo se asumió como jefe de la granja, heredero de la ruina y, que no se nos olvide, aunque él no lo mencionó, de la muerte que su fraude ha causado y sigue causando. 

Incluso llamó al llorón que dice administrarla no como presidente puesto a dedo, ya sabemos, sino solamente como Miguelito. Me recordó a Mickey Mouse, el ratón Miguelito.

Un cangrejo y un ratón. Nos robaron un país libre y próspero hace sesenta y siete años. Ahora es un páramo improductivo, una granja de dolor, herencia entregada a un crustáceo y terriblemente administrada por la ineptitud de un ratón.

Sesenta y siete años hablando mierda, encerrando libres, matando héroes y destruyendo sonrisas. Empezó el 1.º de enero de 1959 con aquel Orador Orate y su gaucho asesino, la heredó el alfeñique acomplejado, abuelo de este crustáceo impostor, y ahora, ya en ruinas, puesta en venta por los mismos que la demolieron.

Justicia y castigo para ellos, nada más, ni una negociación, ni una concesión. Para Cuba, la que nos robaron, solo libertad, progreso y felicidad.

 

Foto: USA Today