viernes, 19 de junio de 2026

Diversión en la Fuente


 

Ayer fue un día agridulce. Casi nunca tengo un día agridulce, pero ayer fue un día de esos. Como todo en mi vida dejé, guardé, lo agrio y disfruté, mucho, lo dulce.

No es que olvide las heridas de ese día agridulce, las guardé. No me alcanza el tiempo para lamerlas.

Pero sí disfruté la parte dulce. Ayer sentí que soy el convexo de un cóncavo, la mitad de una naranja muy dulce.

Ayer también tuve la suerte y el privilegio de conversar un rato con Marián de la Fuente. La conocí el miércoles y conversamos ayer. Que inteligencia, de ser por mí solo la hubiera escuchado, oído, como más te guste. 

Gracias, siempre. 

Dicen que Martí dijo que nuestro vino es agrio, no lo sé. Lo habrá agrio, pero hay más dulce que agrio en esa Cuba bella que no nos deja dormir pero que nos hace soñar.

Ayer fue un día más dulce que agrio. Mañana será solo dulce. Muy dulce.



Vance habla más claro que Trump, no mejor

 

Foto: Noticias Martí 
 
 

Hoy, viernes 19 de junio de 2026, llevamos un mes y medio de que Donald Trump firmara la Resolución 14404 declarando a Cuba —a la dictadura cubana que la oprime— como un peligro inusual y extraordinario para Estados Unidos. Les he dicho aquí que ese peligro no es ni inusual ni extraordinario.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

Nada es inusual y extraordinario si lleva sesenta y siete años dedicado a perjudicar y a atacar a Estados Unidos y a todo lo que se relacione con la libertad, la democracia y la prosperidad. Inusual y extraordinario es que el Gobierno de Estados Unidos lo descubra ahora, casi setenta años después.

Esa primera semana de mayo fue de esperanza para los cubanos libres, para los cautivos de la isla que también desean —y merecen— ser libres, y para todas las personas que aman la libertad, la prosperidad y la decencia. Fue una semana feliz para todos los que rechazamos el totalitarismo y el empobrecedor comunismo.

Han pasado las semanas y aquel cielo limpio y azul con que nos ilusionamos se ha ido llenando de nubarrones de mal agüero. En vez de una soñada extracción de las cabezas visibles de esa Junta Militar de Barrigones, o del cascajo que queda del segundón y asesino Raúl Castro, lo que hemos visto son visitas a Cuba del director de la CIA, del jefe del Comando Sur o de un candidato republicano que se fue a La Habana a tomar cerveza Cristal con Zángano Castro.

Bueno, no solo eso. En vez de esa extracción —o como dice una luz: drones, drones, drones—, lo que hemos visto son sanciones y algunas detenciones. Sanciones a varios de esos Barrigones: les quitan la visa, pero pueden seguir viajando a medio mundo con el dinero robado a los cubanos.

Han detenido a un piloto asesino, a la hermana cómplice de la cómplice que opera la mafia de Gaesa o a la hija de un militar —no le digo general, pues ese ejército que doblega a Cuba no es legal—. Tampoco es legal detener a alguien solo por ser hijo de un hijo de perra, sin pruebas de que la hija sea tan hija de perra como el padre.

Bueno, y debemos reconocer que dimos otro pasito hacia adelante. El Departamento de Justicia ha encausado a Raúl Castro por el asesinato, en febrero de 1996, de cuatro cubanos de bien. El Segundón es hoy fugitivo de la justicia norteamericana. Lo malo es que los US Marshals —los alguaciles— no vayan a por él. Como no han ido por Rubén Rocha Moya —gobernador de Sinaloa—, Enrique Inzunza —senador por Sinaloa— y varios funcionarios mexicanos más encausados por narcotráfico.

A Castro lo protege su dictadura; a los corruptos narcopolíticos mexicanos los cuidan Claudia Sheinbaum y su patrón. No se nos pase el detalle de que la dictadura que protege a Raúl Castro y el gobierno que hace lo mismo con sus secuaces son aliados, amigos. Dios los junta.

Y así, tanto los de aquí como los de la isla seguimos a la espera, cual Penélope, del desenlace inevitable que es la desaparición de la Junta Militar de Barrigones, de la dictadura cubana. Desaparición que soñamos que sea de raíz, que no quede nada; pero de la que estamos recibiendo indicios, muchos, de que pudiera ser parcial.

Muchos indicios de esto; recuerden que Estados Unidos no tiene por qué cuidar a los cautivos de esa isla empobrecida. Estados Unidos cuida sus intereses y a sus ciudadanos. El problema cubano, para la administración, es que no se convierta en un problema para Estados Unidos.

El último de estos indicios nos lo ofreció ayer el vicepresidente J.D. Vance. Ya sabemos que Marco anda viendo partidos de fútbol. Ayer Vance dijo:

Queremos que el pueblo de Cuba sea feliz y próspero. De hecho, estamos hablando con el gobierno cubano ahora mismo sobre cómo podrían cambiar su forma de actuar para cambiar esa situación.

Conversando con el gobierno cubano, que no es gobierno, que es desgobierno. Conversando con los que, esperábamos, iban a extraer. Dijo también que la situación económica de Cuba está “probablemente peor que la economía iraní”.

Probablemente, ¿ven a lo que me refiero? Conversan con los creadores de esa catástrofe humanitaria y comparan ese genocidio con la igualmente perversa —pero con menos hambre— teocracia iraní.

Luego les abrió una puerta de salida a la dictadura. Dijo: “Si toman decisiones inteligentes, vamos a tener una relación mucho mejor con esa isla”.

 

Foto: Debate.do

Dándole más cuerda al pez moribundo que es hoy esa Junta Militar. Moribundo, pero aún capaz de sobrevivir. En eso son expertos: ganando tiempo, maniobrando, manipulando la narrativa. Ellos tienen tiempo.

Ellos tienen todo el tiempo del mundo; llevan sesenta y siete años ganando tiempo. Trump no lo tiene: en la democracia, las elecciones cobran cuentas, la gasolina cara quita votos y los conflictos asustan mercados. Si no me creen, vean la capitulación ante la diabólica teocracia de los ayatolás.

Los dictadores cubanos tienen todo el tiempo del mundo. Los que no lo tienen son los cautivos de la isla. Los que no tienen agua, electricidad, comida o medicinas. Las madres con hijos tristes y con hambre. Los hijos con padres postrados y desamparados. Ellos no tienen tiempo.

Es más, cada día tienen menos tiempo. La decrépita dictadura no les ofrecerá ya nada más que retórica y represión. El callejón no tiene salida bajo su ineptitud asesina. La única salida está en manos de esos mismos que ya no tienen tiempo.

La salida, la única, es la demolición de ese muro totalitario para dar paso a la inicial intervención humanitaria, preludio de la reconstrucción ineludible y vital. Esa salida está en manos de esos mismos cautivos; creo que ya la mayoría lo sabe.

La salida, la solución total, está en la calle, que es de ellos aunque muchos todavía no lo interioricen. El miedo va cambiando de bando. Al fin.

Los que tienen tiempo están negociando. Los que mueren en apagón, con hambre, con enfermedades no atendidas, sin medicinas, no tienen con quién negociar. No negocias con tu asesino. Lo quitas de en medio, lo sacas de tu camino.

De esta manera, ya no tendremos que estar pendientes de qué dijeron Trump, Rubio o Vance. No tendremos que aguantar las monsergas inútiles de Díaz-Contados o del Marrano. De esta manera podríamos dedicar toda nuestra atención a regresar a Cuba —nuestra Cuba bella— a la civilización y, de ahí, iniciar su reconstrucción.

A pesar de todo, huelo esa brisa fresca llamada libertad.

 

Foto: RTVE

jueves, 18 de junio de 2026

Zoeño no soñado, una reseña

Zoé Valdés no necesita presentación. No solo la literatura, la poesía, el cine y tantas otras cosas, han sido mejores gracias a su obra, y a su actuar. No solo eso, Cuba libre, la futura, le tendrá mucho que agradecer. 

Zoé no es solo una escritora excepcional, es una patriota completa, medular. Patriota que dice lo que piensa, cualidad escasa en estos tiempos. Es por ello que sus palabras, su análisis sobre mi libro Se acabó la diversión, publicados hace unos días en El Debate, me han llenado de satisfacción.

Se acabó la diversión es un libro para Cuba, para esa Cuba libre, la futura, la que tendrá mucho que agradecer a Zoé Valdés.

Hoy le agradezco yo.

 


No sé si todo el mundo habla de este libro, no lo creo.

Con que Zoé Valdés lo haya hecho, me basta y me asombra.

miércoles, 17 de junio de 2026

Petróleo y dinero opacan democracia

 

Foto: CNN/Getty Images
 
 

Se ha filtrado a la prensa el borrador del acuerdo que este viernes debe firmar la administración Trump con el régimen fundamentalista y satánico que oprime a la bella nación de Irán desde 1979. Una democracia que presume de tener las fuerzas armadas más poderosas del orbe se sienta con una dictadura teocrática que hace unos meses masacró a decenas de miles de sus propios oprimidos.

No me meto en los detalles de esta capitulación. La política es asquerosa. Les comparto lo que se filtró sobre el presunto acuerdo. Ni una palabra a favor de los iraníes, del pueblo de Irán.

Petróleo y dinero. Una capitulación.

1 - La República Islámica de Irán y los Estados Unidos, junto con sus aliados en la guerra actual, declaran al firmar este Memorando de Entendimiento un fin inmediato y permanente de la guerra en todos los frentes —incluyendo Líbano—, y se comprometen a que de ahora en adelante no lanzarán ninguna acción hostil el uno contra el otro, y se abstendrán de amenazar o usar la fuerza entre sí. El acuerdo final confirmará las disposiciones de este artículo y de los artículos restantes.

2 - La República Islámica de Irán y los Estados Unidos se comprometen a respetar la soberanía e integridad territorial de cada uno, y a abstenerse de interferir en los asuntos internos del otro.

3 - La República Islámica de Irán y los Estados Unidos se comprometen a negociar y alcanzar un acuerdo final en un plazo máximo de sesenta días, prorrogable por consentimiento mutuo.

4 - Inmediatamente después de la firma de este Memorando de Entendimiento, Estados Unidos levantará el bloqueo naval y evitará cualquier impedimento contra la República Islámica de Irán, para restaurar el tráfico en un máximo de treinta días a su plena capacidad; el tráfico de barcos será proporcional al volumen de tráfico previo a la guerra por parte de la República Islámica de Irán. Estados Unidos también se compromete a retirar sus fuerzas de las áreas circundantes dentro de los treinta días posteriores al acuerdo final.

5 - Al firmar este Memorando de Entendimiento, la República Islámica de Irán tomará inmediatamente medidas para garantizar que el movimiento de barcos mercantes desde el golfo Pérsico hacia el mar de Omán y viceversa se reanude dentro de treinta días al volumen previo a la guerra, teniendo en cuenta la necesidad de eliminar obstáculos técnicos y neutralizar minas por parte de Irán.

6 - Estados Unidos se compromete, junto con sus socios regionales, a crear un plan integral acordado por ambas partes para la rehabilitación y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán, asegurando al mismo tiempo un financiamiento de al menos 300 mil millones de dólares. El mecanismo de implementación de este plan, como parte del acuerdo final, se formulará dentro de sesenta días.

7 - Estados Unidos se compromete a poner fin, en un calendario que se acordará como parte del acuerdo final, a todos los tipos de sanciones que actualmente enfrenta la República Islámica de Irán, incluidas las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y del Consejo de Miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), y todas las sanciones unilaterales de EE. UU., tanto primarias como secundarias.

8 - La República Islámica de Irán reitera que nunca producirá armas nucleares. La República Islámica de Irán y Estados Unidos han acordado que el destino del material enriquecido y de todos los demás asuntos nucleares mutuamente acordados —incluyendo las necesidades nucleares de Irán— se abordarán adecuadamente en un acuerdo final; el acuerdo final confirmará las disposiciones de este artículo.

9 - La República Islámica de Irán y los Estados Unidos acuerdan que, mientras se alcanza un acuerdo final, mantendrán el statu quo: Irán mantendrá el statu quo en su programa nuclear, y los Estados Unidos no impondrán nuevas sanciones a Irán ni fortalecerán sus fuerzas en la región.

10 - Los Estados Unidos se comprometen a que, inmediatamente después de la firma de este Memorando de Entendimiento y hasta la fecha del levantamiento de las sanciones, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos emitirá exenciones para la exportación de petróleo crudo iraní, productos petroquímicos y sus derivados, y todos los servicios relacionados, incluyendo banca, seguros, transporte y similares.

11 - Los Estados Unidos se comprometen a que, a la luz del progreso de las negociaciones hacia un acuerdo final, los fondos y activos congelados o restringidos de la República Islámica de Irán serán liberados y puestos a disposición completa. Estos fondos, ya sea que se mantengan en la cuenta principal o se transfieran, se utilizarán para cualquier pago final al beneficiario determinado por el Banco Central de la República Islámica de Irán y estarán completamente disponibles para su uso. Estados Unidos se compromete a emitir todos los permisos y licencias necesarios sobre esta base.

12 - La República Islámica de Irán y Estados Unidos acuerdan que se establecerá un mecanismo de implementación para supervisar el éxito de la ejecución y el compromiso futuro con el Acuerdo Final.

13 - Tras la firma de este Memorando de Entendimiento, y al recibir garantías sobre el inicio de la implementación de los artículos 4, 5, 10 y 11 de este memorando, así como la continuidad en la ejecución de estos pasos, la República Islámica de Irán y los Estados Unidos iniciarán negociaciones para un Acuerdo Final únicamente respecto a los artículos restantes.

14 - El acuerdo final será aprobado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.

Lección para Cuba, para los cubanos, los cautivos de la isla y los de acá; tanto los que queremos verla libre y próspera como los que ya se están repartiendo la república cuando aún no nace:

La única vía digna de lograr esa soñada libertad, prosperidad y felicidad es consiguiéndola, luchándola nosotros mismos, sin ayuda de nadie.

Que no salga un presidente norteamericano —como dijo ayer sobre Israel— a decir que Cuba libre existe gracias a él. Que esa Cuba libre sea nuestra, que la hagamos próspera y democrática, y que luego, ya felices, sepamos conservar esa prosperidad y esa libertad.

La historia nos demostró —por sesenta y siete años y contando— que ambas cosas son inmensamente frágiles.


Foto: Bloomberg