sábado, 7 de marzo de 2026

Me dijeron calvo

 


Hoy sábado  de marzo de 2026 Ernesto Miami subió otro de sus podcasts dedicados a la inmensa minoría. En el de hoy tuve el honor de ser el invitado a conversar con él. Es algo que disfruto mucho. Como bien dice Ernesto, es vitamina para la mente.

Si lo quieren ver, aquí está.

Pero si bien disfruto mucho conversar con Ernesto, les confieso que también disfruto mucho los comentarios que la gente hace sobre los videos. En el de hoy la gran mayoría han sido positivos, lo cual enorgullece hasta al más modesto. Se les agradece.

Pero... un jodedor me dijo calvo. Del carajo. Me dejaré una barba como la de Ernesto, así en vez de decirme el calvo, me dirán el de la barba.

Les comparto algunos, empezando por el del calvo.


Coño que buen análisis e invitado ,definitivamente pienso que nuestro primer presidente y ministros tendrá que venir de gente con capitalismo en el cuerpo ,..déjame buscar al calvo este ..gracias@mireyaalvarez3453

Tremendo programa!!! Gracias por tanto hermanos!

Este canal siempre trae excelentes temas, el de hoy no es menos. Gracias a Ernesto y Omar por esta genial presentación. Estamos a pocos días de ver un punto de inflexión para Cuba, espero que este suceso sea el punto de partida de la libertad para los cubanos. Y que no sigamos el ejemplo del “cambio” en Rusia después de la caída del muro de Berlín. Una cosa que me preocupa mucho es el daño antropológico que se le ha causado a los cubanos.

Saludos desde Guanabacoa, la habana, Cuba.

El árbol; aún con su tronco torcido , da sombra y frutos.

TENGO EL LIBRO! Se Acabó la Diversión. Estoy por empezar el capítulo 9. Le pedí a un amigo que vive en Florida que me lo comprara que yo le pagaba, y me lo envió, el dinero mejor gastado. El libro está genial, he marcado con el resaltador casi todas las páginas, demasiados datos interesantes que demuestran como estos bichitos destruyeron la isla. 🙌🙌🙌🙌

Qué orgullo escucharlos, cómo revivan el amor por Cuba. Gracias! Viva Cuba libre!

Ernesto, te admiro y sigo tu canal con gran interés. Tu lema, «vive y deja vivir» deberá convertirse en el lema de todos los cubanos para un futuro que requiera la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Sin este fundamento— seguiremos arando en el mar.


Que video SUPER INTERESANTE, es una cátedra por su alta cualidad educativa. Como siempre, Ud trabajando para mostrarnos contenidos riquísimos de carácter, y para enseñarnos o ayudarnos a pensar mejor.
Mil gracias. Adoré a este señor, su dialéctica, conocimiento y capacidad de explicar con simplicidad para nada banal. De nuevo GRACIAS.

El priista Lopez Obrador, subió al poder por la democracia, una vez arriba quieren y van a lograrlo, quitar la escalera por donde se treparon.

Hola Ernesto. Saludos desde Cuba. Tengo 26 años y creo que nuestro pais está culturalmente maldito. Y aunq tengo fe de que va a suceder algo. La incertidumbre es lo que se respira por todos lados

No sabia todo el conocimiento que tiene tu invitado hace poco descubrí su canal y me encantó pero hoy se lucio y como dice el me voy pero puede que vuelva jajajaja

Buenos dias Ernesto desde La Habana ,la situacion en Cuba es dificil se necesita una intervension ,hay q reeducar este pueblo q desconoce leyes derechos deberes creo q eso sera lo mas dificil cuando llegue el cambio hay ,division hay quien quiere seguir con esta dictadura para seguir viviendo del cuento ,hay quien dice dividir la isla comunista y otra parye Democrática en estos momentos esto esta dividido unos a favor y otros en contra yo lo estoy mirando


viernes, 6 de marzo de 2026

Mañana con Ernesto


 En en póster promocional que subió Ernesto aparezco como en una foto de mugshot. 😂😂😂😂

La zanahoria y el garrote

 

Foto: WLRN

 

El otro día les hablaba del milenario cliché de pan y circo en torno a los estertores —de los que somos testigos en estas semanas— que está experimentando la moribunda, pero no vencida, Junta Militar de Barrigones que desgobierna lo que queda de Cuba. E increíblemente hoy veo que la política, si es que hay alguna, o las acciones y actitudes de la administración Trump hacia estos ineptos se corresponden con otro cliché que ya tiene al menos doscientos años.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

Es un cliché que no solo funciona en política, sino también en los negocios, y hasta en la educación. Ya saben cuál es; me refiero al muy anglosajón cliché de la zanahoria y el garrote. El ejemplo más común es el de un burro al que se le pone una zanahoria frente a su cabeza, directamente en la línea de mirada de sus ojos y del olfato de su hocico, mientras se le dan unos garrotazos en el culo.

Literal.

Por un lado, el jumento quiere avanzar hacia la zanahoria que tiene enfrente, algo así como los cubanos durante décadas decían avanzar hacia el futuro luminoso que les prometía Fidel Castro. Y por mucho que lo siguieran, el futuro, como la zanahoria, se mantenía siempre en eso: futuro prometido.

Por el otro lado, con un chuchazo en la grupa el animal estaba compelido, obligado, a avanzar. Esta parte de la receta también es muy conocida por los cubanos. El Orador Orate se pasó más de sesenta años repartiendo palos y balas a quienes no quisieron unirse a su terca búsqueda de un futuro imposible.

Y hablando de burros, ya saben a quiénes me refiero, a los burros ineptos y malignos que hoy forman parte de la caquistocracia de Barrigones que hoy desgobierna lo que queda de Cuba. Ustedes conocen mis dudas sobre la perseverancia y las intenciones de Trump hacia esa Junta Militar, pero de que los tiene en su lista de pendientes, los tiene.

Y al pasar de las semanas, al mismo tiempo que vemos concesiones que nos hacen dudar de su compromiso sincero con la libertad de Cuba, nos deja ver otras que nos refuerzan la convicción de que algo está pasando.

De las concesiones ya hemos hablado aquí. La administración Trump ha permitido que un barco de la dictadura cargue gas en Venezuela, ha mantenido los vuelos comerciales desde Estados Unidos a Cuba, ha autorizado al “sector privado”, que pertenece a la misma dictadura o está al servicio de ella, a importar combustibles y todo tipo de productos para su venta en Cuba.

Concesiones que contrastan con la impresión inicial de que su postura para desaparecer a esta pandilla de empobrecedores asesinos iba a ser frontal, sin negociaciones de por medio. Quizás esperábamos algo así como la extracción de Díaz-Contados y el Marrano y luego sí una negociación con la desmoralizada cúpula castrista.

Pero no. Negociaciones dicen que tienen, no han extraído ni a un sargento, les dejan cargar gas y barcos y aviones que regresan a la isla cargados de combustibles y productos, no para los cubanos cautivos, sino para ellos y su élite.

Dijo Trump ayer que "Cuba va a caer, también". Y enseguida dice que su relación con Delcy es excelente. No hay que leer entre líneas, lo dijo abiertamente. Nosotros, los libres, esperábamos que les dieran garrote. Y no, zanahoria para los burros.

Zanahoria para esa élite, que hoy debe estar más tranquila de no tener que estar defendiendo su propia existencia física, sino más bien su dinero, sus propiedades y la comodidad de su futuro en esa Cuba que se negocia. Una "adquisición amistosa", dice Trump.

El garrote todavía aparece de vez en cuando. La importación de combustibles autorizada a ese “sector privado”, este tiene prohibido hacerla a través de los bancos de la dictadura. Es un garrote pequeño, puesto que buena parte de ese “sector privado” lava sus dólares en el sistema financiero internacional. Como esos que entregan alimentos y productos a domicilio en Cuba, pero reciben las órdenes y el pago aquí en el exilio. Dinero que en su mayor parte se queda aquí, guardadito para su futuro.

Otro pequeño garrote, más psicológico que otra cosa, es la reapertura del caso contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate hace treinta años. Reapertura treinta años tarde, cuando este viejo ya es una piltrafa nonagenaria camino a su ridícula tumba. Sigue siendo igual de perverso y acomplejado, pero, por ley de la vida, la lenta mano de la ley de los libres no lo alcanzará vivo.

No digo que este tipo de presión no sirva. Sirve para acosar a sus herederos, a sus hijos y a sus nietos. Herederos del dinero y de parte del poder.

Filtran al The Miami Herald que se negocia entregar a Díaz-Contados como ficha de esa negociación. Como si ese pelele valiera o significara algo más que la cara visible de la hiedra totalitaria. Hombre, que a mí me encantaría verlo llorando y meándose al lado de Maduro. Lo disfrutaría mucho, y su humillación significaría mucho para nosotros, aunque serviría también de justificación del fracaso para los que se queden en su lugar. Ya ha pasado antes.

Los garrotazos que vemos son más bien como palmaditas en el culo de esos burros. Que si Honduras canceló el programa de médicos esclavos, o que si Ecuador sacó a patadas a los representantes de esos burros. Cosas así, periféricas.

La dictadura, sin embargo, sigue aplicándoles garrotazos a los cautivos de la isla. Ayer los tenía en un apagón general, agradecible a su propia improductividad y desidia. Acusó de terroristas a los sobrevivientes de la lancha que, según ellos, cargaba más que una fragata. Lo mismo con los panameños pintacarteles.

El “sector privado” volvió a importar todo lo que quiere, pero los cautivos no pueden comprar nada de lo que necesitan. Las ciudades y pueblos siguen sin luz, sin agua y sin servicios públicos. Comprar una libra de tomates, si los encuentras, cuesta un bulto de devaluados pesos que ni la lancha invasora podría cargar.

Las montañas de basura crecen mientras los presos políticos en las mazmorras languidecen. La chica Marxlenin o Marxengels, no me acuerdo, pasea por España comiendo arroz y papas y defendiendo lo indefendible. Claudia y Lula mandando ayuda a los Panzones pedigüeños.

En fin, al día de hoy para esos Panzones vemos que la gente de Trump les está ofreciendo más zanahoria que garrote. En reciprocidad, ellos les dan a los cautivos de la isla solo garrote. La zanahoria de la esperanza de un futuro viable alguien se la comió.

Un burro se la comió.

 

Foto: Política Exterior