jueves, 29 de octubre de 2026

Hijo de guajiros

 


Ayer recibí la buena noticia de que mi nuevo libro, El tren de los egos, ya está disponible en la plataforma IngramSpark. Quiere decir que, junto a Se acabó la diversión, la casita de mi milagro está ahora disponible en más de 45 000 librerías en todo el mundo.

Nada mal para un hijo de guajiros, digo yo.

No gano dinero con mis libros, ni con los videos, ni con nada relativo al trabajo por echar a patadas a los esbirros que nos quitaron nuestra Cuba. 

Pero qué bien se siente terminar un libro de historia sobre nuestra Cuba y verlo volar por todo el mundo.

Nada mal, digo yo.



miércoles, 28 de octubre de 2026

130 cómplices vs. 17 justos

 

Foto: Swiss HP 
 

Terminó el show de la votación en la Asamblea General de la ONU sobre el embargo comercial a Cuba impuesto por Estados Unidos luego de que Fidel Castro y sus bandidos confiscaran, hace casi siete décadas, las propiedades y compañías de empresas y ciudadanos estadounidenses. No solo confiscaron esas, también las pertenecientes a los cubanos.

El voto, una vez más, fue favorable a la dictadura. 

Favorable, pero menos que el año pasado. 130 países se pusieron del lado de los culpables de la catástrofe humanitaria que hoy sufren los cubanos. Del lado de la Junta Militar de Barrigones.

25 países, incluyendo Chile, se abstuvieron. 17 votaron en contra de los tiranos asesinos.

Diecisiete justos:

  • Argentina
  • Bosnia-Herzegovina
  • Colombia
  • Costa Rica
  • Chequia
  • Ecuador
  • Hungría
  • Israel
  • Lituania
  • Marruecos
  • Macedonia del Norte
  • Paraguay
  • Eslovenia
  • Trinidad y Tobago
  • Ucrania
  • Emiratos Árabes Unidos
  • Estados Unidos 
 
La dictadura sigue teniendo muchos aliados, pero cada vez son menos. Cuba libre recordará el actuar de los justos.

Ayer disfrutamos de la humillación que Mike Waltz, representante de Estados Unidos, le propinó al acto de repudio que los delegados de la dictadura intentaron ejecutar en su contra. Olvidaron, les recordó el diplomático, que no estaban en La Habana y que no atacaban a un indefenso cubano.
 

Foto: internetnewscast
 

Saben lo que opino de las Naciones Unidas, me da igual esa votación. No vale nada en términos prácticos, pero la barrida de piso que sufrieron ayer estos cobardes hizo que por primera vez disfrutara lo que se hace y se dice en ese gran, e inútil, salón.


Ver humillados a esos abusadores me pone muy contento.




martes, 27 de octubre de 2026

73 años hablando estupideces y destruyendo riqueza

 


No le llamamos Orador Orate por gusto. Desde al menos 1953, cuando se defendió ante un poder judicial justo y libre, Fidel Castro empezó a hablar estupideces y no se detuvo hasta su muerte en 2016. Empezó con ese alegato escrito por otro y terminado en una frase copiada a otro.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

Luego, desde 1959, engañó por medio año a medio mundo y a partir de ahí se regodeó demoliendo la prosperidad y libertad de Cuba hasta dejarla devastada en el momento de su muerte. Murió feliz el muy mal nacido, en una cama limpia bajo un techo robado a un cubano.

Y desde 1959 hasta su muerte, mientras destruía, fusilaba, encarcelaba, exiliaba y oprimía a los cubanos, no paró de hablar estupideces nunca. Centenares de horas soltando sandeces, tonterías y mentiras.

Les digo esto —aunque ustedes ya lo saben— porque estoy escribiendo la continuación de mi libro Se acabó la diversión y me tropiezo cada día con alguna de las estupideces que el barbudo dijo entre 1963 y 1980, período que abarca este libro. Entre esas, les comparto un párrafo del texto donde cito al Orate:

Antes de convertirse en dueño de los destinos de la isla, Castro no había tenido ninguna relación con el negocio ganadero o lácteo, pero después de la conversación con el embajador de Holanda y de leer los folletos que le entregó, hizo sus propios cálculos a partir de las estadísticas holandesas y concluyó: "En la ganadería, partiendo del ejemplo de Holanda, yo estoy absolutamente convencido —y me atrevo a decirlo aquí sin miedo a decir ninguna barbaridad, y que me juzgue la historia por lo que voy a decir— de que nosotros podemos llegar a producir tanta leche como Holanda, tanta leche como Holanda; no digo más, porque lo demás se lo dejo a los nuevos zootécnicos y los nuevos impulsores de la producción, que es posible un día sobrepasen".

 Eso lo dijo el 20 de julio de 1963: hace sesenta y tres años. Por entonces no hablaba de bloqueo imperialista ni nada por el estilo. Los soviéticos le subsidiaban el circo mientras los cubanos escuchaban encantados al imbécil verborreico. A los que no se encantaban con sus estupideces, los metía en la cárcel o los fusilaba.

Un individuo que antes de que los cubanos le regalaran su país y su libertad nunca había trabajado, se leyó dos libros y un folleto, y de inmediato se consideró un experto en ganadería. Los resultados de confiar su futuro a un bandido con ínfulas de estadista están a la vista en el desastre humanitario que habita las ruinas de Cuba en la actualidad.

En 1963 decía que Cuba iba a producir más leche que Holanda. Hoy decenas de miles de niños y millones de adultos cubanos no pueden ni tan siquiera tomarse un vaso de leche. Despiertan, sobreviven y se acuestan con hambre en el mismo país donde antes de la llegada de ese Orate no faltaba la comida y alcanzaba la leche.

Ayer me preguntaban sobre quién estaría al frente de la reconstrucción de Cuba. Contesté lo que les repito hoy: cualquiera menos un político. Ojalá los cubanos hayamos aprendido la amarga lección que nos legaron nuestros padres de confiar a un megalómano desquiciado el destino de sus vidas y, por ende, de las nuestras.

La miseria actual de Cuba no es culpa de ningún bloqueo, no es responsabilidad de nadie más que de esa dictadura impuesta por ese Orador Orate y su pandilla. Dictadura que despojó a un hermoso país de toda su riqueza, de toda su prosperidad, de su libertad, de su dignidad y la convirtió en ese páramo miserable y a la vez represor que es hoy.

Ojalá hayamos aprendido la lección.

Foto: BBC

lunes, 26 de octubre de 2026

La Cuba que nunca volverá

 


Cuando yo nací, el manicomio que los cubanos le regalaron al Orador Orate ya llevaba diez años destruyendo Cuba. El Orate denominó a ese año, 1969, como "del esfuerzo decisivo". 

De niño pensaba que le había puesto así por el esfuerzo de mi madre en soltar un crío de casi nueve libras. Pero no, el esfuerzo al que se refería era para producir el capricho de diez millones de toneladas de azúcar. 

Probó ser decisivo en la ruina del país.

Nací en la ciudad, pero pasé mis mejores tiempos en el campo, en la vega de mis abuelos. Aprendí de ellos y del campo, cosas buenas de gente noble y lecciones de vida de la manigua cubana. De ahí vengo.

Hoy me tropecé con estas fotos. No solo veo a mis abuelos buenos, cuyo sepulcro no puedo visitar ni hoy ni el 2 de noviembre, como desde niño hice. Veo a mi padre, al que no podré abrazar mientras esa Junta Militar siga aplastando lo que queda de Cuba.

Veo la casa de tabaco, y la de mi tío Miguel. Ambas demolidas para construir una prisión de mujeres de esa Gestapo llamada allá Ministerio del Interior.

Veo una Cuba desaparecida para siempre. Desaparecida para mí y para millones como yo. Sé que la regresaremos a la libertad, la prosperidad y la felicidad, pero esa, en la que nacimos, desapareció para siempre.

Pues nada, de esas fotos, de aquella Cuba que todavía en 1969 recordaba lo que había sido, no queda nada. A veces me dan ganas de solo mirar hacia adelante, al fin y al cabo hoy vivo por mi milagro. 

Me dan ganas de olvidarme de todo, pero no puedo.

Nunca he podido "quedarme dao". Ellos tendrán que pagar todo el daño que hicieron y que siguen haciendo.

Malnacidos.

 

domingo, 25 de octubre de 2026

Uniendo voluntades para consumar realidades

 


Es una dolorosa realidad que los que queremos, buscamos, trabajamos y luchamos por liberar a nuestra Cuba de la bota represora y empobrecedora del castrismo totalitario navegamos en contra de la corriente en cuanto al apoyo internacional. En eso la dictadura nos ha venido ganando desde hace muchas décadas.

No solo en eso nos ha aventajado, pero en lo de imponer su narrativa en los escenarios mundiales ha sido muy exitosa. Duele reconocerlo, ya les he dicho.

No nos sintamos mal, no estamos solos en este lado de los justos a los que las mentiras y la manipulación se han impuesto a la verdad y la justicia. Nos acompañan en eso el Estado de Israel, la defensa de los valores de Occidente, del capitalismo, de las leyes migratorias, de la democracia y hasta del sentido común.

Si no me creen, anden un rato por las calles de París hoy, o por la Puerta del Sol en Madrid. Digo, si pueden, no creo que los dejen los mismos que odian a Israel, desprecian los valores de la civilización occidental, prefieren un soñado socialismo antes que un probado capitalismo, se saltan las leyes migratorias, defienden tiranías y carecen de sentido común.

Es por eso que los cubanos que queremos, buscamos, trabajamos y luchamos por liberar a nuestra Cuba debemos aprovechar, y agradecer, cada oportunidad que se nos presente de unir voluntades con quienes comparten todos nuestros valores e intenciones. Hoy tuve una de esas oportunidades, mejor dicho, tuvimos.

Esta mañana nos reunimos el gran Diego Suárez, decano del exilio cubano —del verdadero, del que sí trabaja—, su esposa Vilma del Prado, mente brillante entre las brillantes y quien suscribe, con Jorge Martín Frías, eurodiputado de Vox y Gabriel Ariza, empresario de los que valen, quienes están por estos lares en misión relativa al deseado triunfo de Flávio Bolsonaro hoy en Brasil. Fraude nos hicieron, era de esperar.

Hace unas semanas, Jorge nos recibió, a Zoé Valdés y a mí, en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, para que juntos pudiéramos exponer y denunciar las barbaridades que la Junta Militar de Barrigones que desgobierna lo que queda de Cuba está ejecutando sobre nuestro paisanos en la isla prisión. No hay palabras para describir el agradecimiento de poner sobre la mesa, de exponer, el genocidio que al mundo parece no importarle.

No pertenezco a Vox ni a ninguna organización política ni de ningún tipo. Eso no quiere decir que no comparta las ideas que el partido y sus integrantes defienden. Las comparto totalmente.

Hoy Jorge anda por acá, acompañado de Gabriel, y no dejamos de aprovechar la oportunidad de reunirnos para intercambiar criterios e ideas, comentar realidades, para coordinar acciones en busca de lo mismo que todos deseamos: libertad, respeto a la ley, defensa de la democracia, tanto para Cuba, como para España, para Europa, para el mundo. 

Quien suscribe, ustedes saben, es solo una pequeña gota en ese mar, cada vez más ancho, de personas que, contracorriente, no cejamos en no solo contener la horda fanática que se ha abalanzado sobre nuestra civilización, sino también en avanzar sobre ella, siempre con la verdad, el raciocinio, la decencia, la justicia, la moral y el sentido común, defendiendo nuestro modo de vida.

Para el caso cubano, el de Cuba libre, nuestra reunión sirvió y servirá para coordinar ideas y acciones en busca de neutralizar la capacidad de la dictadura de manipular realidades e imponer sus mentiras mientras extermina a los cubanos de la isla. Es reconfortante encontrar aliados al otro lado del mundo.

También tenemos que agradecer a quien, desde el otro lado del mundo, siempre a mi lado, hizo posible este momento donde hoy unimos voluntades para consumar realidades. El milagro de consumar pronto nuestro sueño de nuestra Cuba libre. Consumar nuestro sueño juntos.

Gracias.

Hacer algo señores, mucho o poco, pero hacer algo material. La libertad de Cuba será fruto del trabajo de todos, ladrillo a ladrillo, paso a paso, acción por acción. Hoy pusimos otro ladrillo, pequeño pero material, dimos otro paso, corto pero hacia adelante.

Unir voluntades para consumar realidades.

 

Foto: Vox Europa