miércoles, 26 de agosto de 2026

Dictador Pelos Babeados

 

Foto: Folha

 

La espiral de decadencia a la que la Junta Militar de Barrigones ha llevado a Cuba parece no tener fin. El costo material de la demolición de lo que fue un país próspero y autosuficiente casi ha llegado a su punto máximo. No así el humano.

Cada día que pasa son veinticuatro horas más en las que mis paisanos sobreviven en condiciones que hacen parecer el Infierno de Dante como un cuento de niños. Literalmente, la necedad e ineptitud de esa pandilla de desalmados ha sacado a los cubanos de la vida civilizada actual. Cuba es hoy el primer territorio libre de civilización en América; contando a Haití, que conste.

Los cubanos llevaban décadas malviviendo bajo un totalitarismo comunista y represivo desde que se dejaron arrebatar su condición de ciudadanos de una república —imperfecta, sí, pero funcional— y aceptaron convertirse en vasallos de un Estado omnipresente bajo la tutela de un Orate que no paraba de hablar y de destruir.

Había tanto que destruir que le tomó al barbudo y a su pandilla treinta años darse cuenta de cuánto habían destruido y de cuán dependiente era su circo, de cuán parásita era la finca en la que habían convertido aquella Cuba próspera y autosuficiente. Durante esos treinta primeros años, a pesar de los miles de millones de rublos de ayuda, los cubanos convivieron con apagones, escasez de gas, mal transporte público, racionamiento de alimentos y productos básicos, y haciendo largas colas para adquirir cualquier cosa, de las pocas cosas que podían adquirir.

No era todavía el paraíso socialista que el Orate les decía, repetidamente, que estaban construyendo. Como un niño malcriado pateando una lata vacía, el malcriado barbudo siempre pateaba hacia el futuro ese paradisíaco futuro comunista que decía que estaban construyendo. Treinta años de planes y campañas que “ahora sí” iban a desarrollar una isla que en 1959 ya estaba bastante desarrollada.

Llegó 1990 y se acabó la diversión para el parlanchín en jefe, y se quedó sin subsidios y con once millones de bocas a las que se había obligado a alimentar cuando les quitó su libertad a cambio de sumisión. Y ahí “se acabó lo que se daba”: nunca más literal ese decir cubano. Se quedó sin quien lo mantuviera. No era la primera vez: su padre lo había mantenido hasta su muerte, luego su madre y después los soviéticos hasta que los arruinó. Toda su existencia consistió en buscar quien lo mantuviera.

En 1990, el Orador Orate se quitó la careta. Siguió diciendo las mismas tonterías con la misma frecuencia, pero demostró que el socialismo que decía construir desde hacía treinta años no era tal. Lo único que construyó en esas décadas fue su poder personal. Sin papá soviético compartió, sin dudarlo mucho, su isla —su finca— con cualquier rufián dispuesto a ensuciar su capital en inversiones turbias con un dictador que no solo les ofreció una isla, sino también a sus hijos. Especialmente a sus hijas.

Desde el llamado Período Especial hasta la fecha, nuestra desdichada isla y sus hijos han sufrido esa espiral de decadencia, incrementada aún más desde la instauración de la Junta Militar encabezada, nominalmente, por un puesto a dedo. Miguel Díaz-Canel es la cabeza visible de ese Estado fallido que ata y somete a los cubanos. Un Estado que les impide progresar y ser libres al tiempo que los reprime por intentar ser humanos.

Hace unos días, este balbuceante esperpento dio una entrevista a un diario brasileño. Un intercambio que comenzó con complicidad, pero que la imbecilidad del individuo llevó a que rápidamente el terciopelo se convirtiera en yute. No por culpa de la periodista, sino por la misma desconexión de la realidad por la que transitan todos los barrigones miembros de esa Junta.

Hay que reconocerle que reconoció su propio fracaso. Lo hizo hasta con desgarradoras cifras de la catástrofe humanitaria que se extiende por toda Cuba. Por supuesto, como siempre, para él el causante de esta debacle no es el régimen que representa. La ruina final de la isla no es culpa de todos esos obtusos “reordenamientos” e “implementaciones” que han borrado las “potencialidades” del país. No: la culpa, ya saben, es del “bloqueo”, del “imperialismo”.

En la entrevista se contradijo constantemente. Digo que se contradijo porque así lo vemos quienes vivimos en el mundo real. Díaz-Contados no vive en este mundo: vive en el suyo. Él puede decir que Cuba antes de 1959 dependía de Estados Unidos y que por eso se hizo la “Revolución”, y dos minutos después decir que los problemas de Cuba empezaron cuando desapareció la Unión Soviética, de la que dependía el 88 % de su comercio exterior. Así, como si nada.

Luego dijo que la “situación compleja” a la que su Estado fallido intenta sobrevivir es causada por ese “bloqueo” norteamericano que no los deja comerciar con Estados Unidos. O sea: en 1960 comerciar con Estados Unidos era la causa de los problemas de Cuba, mientras que desde 1962 hasta 2026 no comerciar con Estados Unidos es la causa de los problemas de Cuba. Hay que ser imbécil o cínico, o las dos cosas.

Ante las presiones de la administración Trump, la Junta Militar ha propuesto “implementar” un plan de 176 medidas de privatización de la economía en ruinas. Capitalismo de Estado con sabor tropical; capitalismo de amigos, de cuates, de camaradas. Al preguntársele sobre estas medidas —inútiles por donde se vea—, el Puesto a Dedo contestó que eso no era capitalismo, que eso era socialismo. Hay que reconocerle también que hasta a un mentiroso compulsivo de vez en cuando se le escapa una verdad, y dijo que esas inversiones y semilibertades eran medidas temporales, que después seguirían ellos en la “construcción del socialismo”.

En su delirio llegó a decir que el “pueblo” —nefasta palabra si la comparamos con “ciudadanos”— estaría dispuesto a dar su vida en defensa de la “ruinalución” que él representa. Dispuestos a morir por un mequetrefe por el que nadie de ese pueblo votó, que representa al mismo diabólico régimen que los tiene sobreviviendo como primitivos y que les cae a palos y encarcela ante la primera queja o protesta.

Y miren: la espiral de decadencia no son solo las estupideces que dice esta pandilla de ineptos desconectados del mundo. Es también la forma. Sesenta y siete años de totalitarismo castrista no solo despojaron al cubano de su libertad y prosperidad: le extirparon las maneras de convivencia social con las que nació la nación cubana. La vulgaridad y el mal gusto en el hablar y en el vestir de este monigote al que un Cangrejo le llama Miguelito es reflejo y resultado del plan de Fidel Castro para deconstruir —mejor dicho, demoler— a la nación cubana.

El lenguaje, la manera de hablar, la gesticulación, la forma de vestir, el arte, la literatura, la música, la plástica, la culinaria, el respeto a la propiedad individual, la iniciativa propia, las formas sociales, los valores humanos, la religión... todo ha sido tergiversado hacia la marginalización. No solo han demolido la riqueza material de esa isla que siempre fue faro de prosperidad: han sepultado a una cultura vigorosa, rica y plural bajo una gruesa capa de estiércol resentido y vulgar.

Dondequiera que volteemos ahí está la marginalización de la cubanía. Lo mismo un performer que llega a mancillar nuestra bandera en el altar de la libertad y hablar de olores genitales ante un patriota, que este tarugo de Díaz-Contados al que, momentos antes de la mentada entrevista, su “excelsa” esposa le peina las canas de su vacía cabeza usando sus manos a golpe de salivazos y escupitajos, mientras sonríe orgullosa de ejecutar este acto “de pueblo” frente a una periodista extranjera.

Pobre Cuba: no veo la hora de que les llegue a estos malnacidos la justicia y el castigo que merecen. No veo la hora de empezar a reconstruirla, a refundarla. Pero, oigan, va a costarnos sudor y lágrimas.

Sangre no: en nuestra Cuba libre no correrá más sangre, solo vida, prosperidad y felicidad. Ah, y peines.

 

Foto: Benny_the_artist

martes, 25 de agosto de 2026

Anatomía de un genocidio

 

Foto: Cubanet

Mi hermano Ernesto Miami dedica su vida a retratar y analizar la catástrofe humanitaria que arrasa a nuestra bella isla y masacra a nuestros paisanos. Dedica su vida, literalmente, aun a costa de su salud. Labor titánica que una Cuba libre estará obligada no solo a agradecer, sino a honrar.

Día por día nos manda, a sus decenas de miles de suscriptores, un resumen de lo acontecido en este genocidio al que el mundo le da la espalda. 

Les comparto el de hoy, léanlo. No es ficción, es la realidad de un colapso, de un genocidio y termina su crónica con el cinismo de uno de sus causantes.

Que no se nos olvide, Cuba será libre, y esos malnacidos recibirán su justicia, y su castigo:

La Habana acumula más de un día y medio a oscuras debido a un crítico déficit de generación eléctrica que mantiene apagados 167 circuitos de distribución, en medio de una situación descrita como crítica por la Unión Eléctrica, la cual prevé afectar al 63% de la población durante el horario pico. De acuerdo con informes de Martí Noticias, circuitos en Playa y La Lisa acumulan hasta 37 horas consecutivas sin suministro, mientras que en municipios como La Habana Vieja, Centro Habana, Plaza de la Revolución y Guanabacoa las afectaciones promedian entre 34 y 36 horas. Esta prolongada interrupción del servicio, agravada por la avería de las dos unidades de la termoeléctrica Felton por un salidero en la caldera, ha desencadenado múltiples protestas y cacerolazos en diversas localidades de la isla. En el barrio habanero de Jaimanitas, colindante con el complejo Punto Cero, los vecinos salieron a la calle tras permanecer 28 horas consecutivas sin electricidad para exigir igualdad en el suministro; durante la manifestación, un coche avanzó de forma violenta entre la multitud, obligando a los manifestantes a apartarse para evitar ser atropellada, según reportó el medio independiente 14ymedio. Protestas similares se registraron en la calle Villegas de La Habana Vieja, donde los vecinos bloquearon la vía pública después de que se incendiaran los interruptores de un edificio, y en la provincia de Cienfuegos, donde un grupo de personas, incluyendo madres con menores enfermos, se concentraron frente a la sede del Gobierno Provincial para reclamar respuestas ante apagones que se extendieron desde el jueves por la mañana.

La tensión social coincide con un aumento de hechos delictivos y de violencia extrema reportados en el territorio nacional. El Observatorio de Género de Alas Tensas confirmó el feminicidio número 47 registrado en Cuba en lo que va de 2026. La víctima, Yanelkys Alonso Valdés, una doctora de 55 años especialista en Ginecología y Obstetricia en el Hospital Materno de Güines, fue ultimada con arma blanca por su expareja en la madrugada del 23 de agosto dentro de su hogar en Güines, Mayabeque. Según el observatorio independiente, en el ataque también resultaron heridos de gravedad su madre de 75 años y otro familiar masculino que intentó intervenir en su defensa; el agresor se autolesionó y permanece detenido bajo custodia policial en una institución hospitalaria. Con este hecho, los registros independientes igualan las cifras de violencia de género contabilizadas durante todo el año 2025. Paralelamente, la organización de asesoría jurídica Cubalex documentó que durante el mes de julio se reportaron 37 homicidios en la isla, la cifra mensual más alta desde que iniciaron su monitoreo en 2022, de los cuales al menos nueve correspondieron a feminicidios confirmados en un contexto de desprotección institucional.

Por otra parte, las autoridades sanitarias de Santiago de Cuba informaron que al menos 52 personas debieron recibir asistencia de urgencia en el policlínico José Martí Pérez de la provincia tras sufrir una intoxicación alimentaria masiva. Según el reporte oficial del periódico Sierra Maestra, los pacientes ingresaron presentando dolores abdominales, náuseas, vómitos y calambres, lo que provocó deshidratación de leve a moderada. Aunque no se han reportado casos críticos, dos gestantes, tres menores de edad y 13 adultos debieron ser trasladados a hospitales especializados para un seguimiento clínico estricto; la Dirección General de Salud local afirmó haber identificado el posible origen del brote, aunque omitió detallar el alimento o establecimiento involucrado, lo que ha generado especulaciones ciudadanas sobre una posible contaminación por pescado ciguato o el consumo de pan elaborado con sal de nitro en un escenario donde los prolongados apagones pudren los alimentos de consumo familiar.

En el plano de la salud y los derechos humanos, se mantiene la alarma sobre el estado del opositor Guillermo del Sol, quien cumplió 67 días en huelga de hambre para exigir la excarcelación de 18 presos políticos cubanos. Un grupo de 27 exprisioneros de conciencia pertenecientes al Grupo de los 75 firmó un manifiesto dirigido a la Organización de las Naciones Unidas, Amnistía Internacional y la Unión Europea instándoles a intervenir de manera urgente ante el grave deterioro físico del huelguista, quien presenta somnolencia constante, temblores y visión borrosa, encontrándose cercano a un paro cardíaco o un estado de coma. Asimismo, familiares de Roberto Pérez Fonseca, manifestante del 11J condenado a 10 años, denunciaron el grave deterioro de su salud en la cárcel de Quivicán debido a síntomas compatibles con neumonía y asma, en un penal que carece de personal médico permanente, según reportó Martí Noticias.

Ante esta situación general, el dirigente cubano Miguel Díaz-Canel negó en una entrevista concedida al diario brasileño Folha de S. Paulo que Cuba se encuentre al borde del colapso, calificando el momento de “situación compleja pero resiliente” y responsabilizando al embargo económico de Estados Unidos por las carencias del país. Durante el encuentro, donde la primera dama Lis Cuesta debió acomodar con saliva los cabellos de Díaz-Canel antes de comenzar las preguntas, el gobernante reconoció datos críticos de la gestión gubernamental, admitiendo que el sistema de salud estatal solo puede cubrir el 30% de la lista básica de medicamentos, y que existen más de 98,000 pacientes en lista de espera para cirugías, incluyendo 12,000 niños, además de 117,000 enfermos de cáncer sin acceso a tratamiento oncológico. Asimismo, reconoció que 64,000 niños presentan calendarios de vacunación retrasados y que la mortalidad infantil se ha duplicado respecto a los índices históricos de cuatro a cinco muertes por cada mil nacidos vivos.

Mientras el turismo experimenta un desplome sostenido con apenas 699,878 visitantes en el primer semestre de 2026, representando el 51.3% de lo registrado en el mismo periodo de 2025, la agencia estatal Havanatur anunció la autorización para que cubanos residentes compren paquetes y servicios turísticos mediante la tarjeta Clásica en dólares, emitida por la financiera Fincimex vinculada al conglomerado militar Gaesa, en un intento por captar divisa del mercado nacional frente al vacío de los hoteles internacionales, de los cuales el 73% de las instalaciones se encuentra cerrado tras el retiro de varias cadenas extranjeras.

En el área histórica, Adelaida Borges, conocida como la Señora Habana, continúa vestida de blanco y con collares de santería adivinando el futuro de los clientes que se le acercan en la Catedral, afirmando que sigue encontrando a alguien para subsistir, en un entorno donde hoteles emblemáticos permanecen prácticamente vacíos. Las investigaciones policiales en torno al vandalismo de monumentos históricos, como el busto de José Martí decapitado en Valle Grande, La Lisa, y el manchado con pintura en Guanabacoa durante los recientes apagones, continúan en desarrollo sin que las autoridades hayan reportado arrestos formales de sospechosos, mientras la ciudadanía permanece bajo la expectativa de nuevos decesos y medidas gubernamentales frente al colapso de los servicios esenciales.

Que no se nos olvide, este genocidio acabará más pronto que tarde. A eso nos dedicamos todos, nosotros no damos la espalda. 

Que no se nos olvida, a esos malnacidos solo les queda justicia, y castigo.







lunes, 24 de agosto de 2026

Vuelo en dirección contraria

 


Hay que ganarse la vida, es un hecho inevitable desde el principio de los tiempos. Hoy vuelo en dirección contraria a donde quiero volar. 

Vuelo a ganarme la vida y cumplir con mi deber. Algo que me inculcaron desde niño. 

Lo bueno es que ya no soy un niño, aunque frecuentemente actue como tal.

Lo bueno es que pronto estaré volando en la dirección correcta. Con el corazón como brújula y con mi Cuba triste en la mochila.

Ay, como pesa.

Ay, pero aún así, seguiré volando, con el corazón como brújula, en la dirección correcta.






sábado, 22 de agosto de 2026

Los primeros días en libertad

 

Foto: El Norte de Castilla

El 10 de noviembre de 1995 estaba yo en Palencia, España. Llevaba menos de un mes en libertad plena, siempre fui libre que conste, incluso bajo esa dictadura, bajo ese omnipresente Estado totalitario. Siempre fui libre.

Pero en noviembre de 1995 mi libertad era, ahora sí, plena.

Libertad con sufrimiento, como todos los que tenemos que huir de la tierra que nos vio nacer. De los que para ser libres deben dejar atrás a sus padres, a sus hijos, a sus nietos, a sus amigos, y al sitio donde hiciste, hasta ese entonces, todos tus recuerdos.

El 10 de noviembre de 1995 yo estaba en Palencia, por terco y por irreverente. 

Me colé, por terco y por irreverente, en un congreso sobre José Martí. Gracias a eso, no solo hablé de mi Martí, sino que conocí a mi hermano eterno -el cabrón que está dormido a mi lado-, encontré a mi familia pérdida, e inicié el largo camino, de treinta y un años y contando, de construir una nueva vida en libertad.

Hoy soy libre, pero como Martí, tengo una patria esclava.

Y como dijo Martí: 

“El amor, madre, a la patria no es el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas; Es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca”

Y mire, cada día soy más feliz, increíblemente feliz. 

No amo ridículamente a la tierra que me vio nacer, eso lo hago con la mujer que amo, martiana como yo. Amo a Cuba, a mi Cuba pérdida. La amo sin ridículo pero con constancia.

Odio y rencor no los cargo, mas sí cargo decisión y también constancia. Invencible y eterno es el sentimiento de que les aplicaremos justicia y castigo a los que nos quitaron, y hoy esclavizan, a mi Patria.

Mas que odio y rencor, a Cuba le doy amor, con decisión y constancia. 

Nuestras plantas pisaran nuevamente la yerba de esa tierra hermosa, plantas de ciudadanos libres. Amando hasta el ridículo, felices y libres.

Hoy, en agosto de 2026, sigo como nuestro Martí, sin patria pero sin amo. Llevo treinta y un años así, y sea como sea, tengo la esperanza, la certeza, de que no llegaré a treinta y dos sin patria. Sin mi patria libre, que pronto será refundada, como la soñó Martí.

El 10 de noviembre de 1995 estaba yo en Palencia, llevaba menos de un mes en libertad plena. Treinta y un años después sigo libre, sigo con Martí y seguro, como estuvo él, de que mis plantas pisaran mi Cuba de nuevo donde crecerá la yerba bajo un sol libre.

Hoy no tenemos un Martí, falta que nos hace, pero somos millones de libres, los habemos tercos, irreverentes, rencorosos, los habemos de toda especie. Todos diferentes, pero unidos por el amor a Cuba.

Cuba es una sola, y para que sea libre, próspera, autosuficiente y feliz, solo necesitamos amarla y trabajar por su libertad, con decisión y constancia.

No hay nada más reconfortante que refundar la Patria por la que vivió y murió Martí. Cosas de la vida, mi primer acto público, estando en libertad plena, fue homenajeando a Martí, en Palencia, España. Un 10 de noviembre de 1995, hace casi treinta y un años. 

Antes de que se cumplan treinta y dos lo haré de nuevo, ojalá que junto a usted, no lo haré en Palencia, lo haremos todos juntos con nuestro Martí, hoy encarnado en mi martiana, lo haremos todos juntos, en nuestra Habana.

En una isla libre, en una Cuba libre, próspera, autosuficiente, pujante y feliz.

Foto: El Norte de Castilla




viernes, 21 de agosto de 2026

Las espinas precisas de una rosa cubana

 


Cuando dos cubanos diáfanos se juntan, la libertad de Cuba, la libertad limpia, la de nuestro Martí, no la de los ensuciadores de banderas, se acerca a lo posible.

Cuando el bien se junta, los justos recargamos la Patria.

Un grano de arena hace un mar. 

Un mar hace una Patria, nos robaron el mar, nos robaron la Patria, pero los justos no nos dejamos robar.

No hay perdón, no hay olvido.

Justicia y castigo, es lo que les viene, mal nacidos.

Esto no nos vuelve a ocurrir.


Memorias del Mentiroso en Jefe

Foto: Última Hora
 

Fidel Castro no se ganó el mote de Orador Orate por gusto. Se lo ganó a pulso. El tipo habló y habló, sin parar, durante toda su destructora vida. Entre las tantas cosas que dijo, que prometió, estuvo la siguiente:

De manera que nuestro país, con la técnica y con las máquinas, podrá producir en abundancia absoluta, ¡abundancia absoluta!, todo lo que necesite, no solo para la alimentación, sino también el vestido, el calzado, la asistencia médica, la educación, la vivienda, la electrificación, en fin tiene los recursos naturales suficientes para que, trabajando el pueblo, con la ayuda de la técnica y con la ayuda de las máquinas crear realmente una abundancia de alimentos por habitante como posiblemente no ha creado ningún otro país y sentar sobre bases muy sólidas el desarrollo económico y social de la nación. 

Esto lo dijo el 6 de octubre de 1968. Hace cincuenta y ocho años. 

Fracasó como en todo lo demás, y la mayoría de los cubanos nunca le exigieron, le exigimos, rendir cuentas por tanto fracaso.

Hablando mierda toda su vida, convertir todo en mierda, fue su obra.

jueves, 20 de agosto de 2026

Melissa está clara

 

Foto: America First Policy

Siendo un tipo oficialmente maduro en términos de años, mas no de carácter según me dicen, he perdido la fe, como viejo al fin, en la juventud, en las generaciones que suceden a la que pertenezco. Tampoco es que mi generación haya sido algo para presumir.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

Sin embargo, de pronto me encuentro con jóvenes como Melissa Ford Maldonado y me vuelve un poco la vida al cuerpo. Me vuelve la esperanza.

Melissa es directora para el hemisferio occidental del America First Policy Institute y ayer se bajó con un tronco de reporte con recomendaciones sobre Cuba para la administración del presidente Trump. 

Coño, si le hicieran caso a lo que recomienda Melissa la causa de la libertad de Cuba daría un salto adelante de manera exponencial.

Les comparto un extracto de lo recomendado por Melissa, lo he tomado de Noticias Martí, a quien Melissa reconoce su importancia en este reporte:

Estas son las 12 recomendaciones de política que propone el informe:

  1. Restablecer una presencia militar permanente de EEUU en el Caribe
    Asignar de forma permanente fuerzas navales, de Guardia Costera, inteligencia, aéreas, cibernéticas y de operaciones especiales al SOUTHCOM, expandiendo acuerdos de acceso y ubicaciones de seguridad cooperativa, sin necesidad de grandes bases nuevas.
  2. Ampliar las designaciones de terrorismo contra el régimen cubano
    Revisar si el Partido Comunista de Cuba (PCC), GAESA y otras organizaciones del régimen cumplen los criterios para ser designadas como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTOs).
  3. Exponer y expulsar a los adversarios de EEUU de Cuba
    Exigir el cierre de instalaciones de inteligencia chinas, el fin de la cooperación militar rusa e iraní, y desmantelar toda presencia hostil en la isla como condición no negociable.
  4. Detener la cooperación de Cuba con adversarios de EEUU
    Exigir la retirada inmediata de personal militar, de inteligencia y de seguridad cubano de Venezuela, Nicaragua y cualquier otro país donde apoyen a regímenes autoritarios.
  5. Fortalecer la contrainteligencia de EEUU contra Cuba
    Elevar la prioridad de las actividades de inteligencia cubana dentro de EEUU, ampliar recursos y mejorar la coordinación entre FBI, DHS y la comunidad de inteligencia.
  6. Romper el control del Partido Comunista sobre Cuba
    Exigir el desmantelamiento de GAESA y la privatización transparente de sus activos, junto con la eliminación del monopolio del PCC sobre la economía, los tribunales, el ejército y los medios.
  7. Aumentar la presión económica
    Ampliar sanciones contra GAESA, funcionarios del PCC y empresas del régimen, e imponer sanciones secundarias a bancos, empresas y gobiernos extranjeros que sigan financiando a La Habana.
  8. Exigir elecciones libres y reformas democráticas genuinas
    Condicionar cualquier normalización a elecciones libres supervisadas internacionalmente, legalización de partidos de oposición, liberación de presos políticos y una nueva Constitución democrática.
  9. Exigir rendición de cuentas por abusos pasados
    Obligar a la devolución de fugitivos estadounidenses, liberación de todos los presos políticos, cierre de centros de detención política, apertura de archivos del régimen y disolución de los CDR.
  10. Romper el monopolio informativo del régimen y modernizar la ofensiva informativa de EEUU
    Actualizar Radio/TV Martí hacia una estrategia digital, que incluya redes sociales, podcasts, herramientas anticensura, y apoyar a la sociedad civil independiente.
  11. Exigir que Cuba se incorpore al marco de seguridad liderado por EEUU en el hemisferio
    Condicionar la normalización a que Cuba termine su apoyo al narcotráfico y a la subversión regional, y se una a iniciativas como la America’s Counter Cartel Coalition.
  12. Mantener todas las herramientas legítimas del poder estadounidense sobre la mesa
    Conservar abiertas todas las opciones legales, entre las que incluye la diplomacia, sanciones, inteligencia, ciber y militares como último recurso, para defender los intereses de EEUU y no permitir que Cuba coopere con adversarios.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Había una vez un exilio...

 

Foto: fr-academic.com

Sesenta y siete años es mucho tiempo para un ser humano. 

Son una eternidad para una república pérdida.

A veces no sé si lucho por una causa, por una nación, hoy pérdidas.

Le zumba el mango que uno no duerma trabajando para limpiar nuestra bandera de la suciedad comunista. Le zumba el mango que en uno de los símbolos más sagrados del exilio, venga un pichón de comunista a ensuciarla en nuestras narices.

Le zumba el mango.

Foto: msn.com

A veces no sé si lucho por una nación pérdida. O quizás solo lo hago por no quedarme "dao".

No, lo hago por mi Cuba, hoy pérdida, pero que con mis manos, y millones de manos buenas, reconstruiremos juntos.

Con una bandera limpia, como la que pidió Martí que ondeara en su tumba.

martes, 18 de agosto de 2026

Láncara, el origen del mal

 

Fotos: Noticias Martí
 
 

El alcalde socialista de la aldea gallega de Láncara, en Lugo, ha pedido a la embajada cubana en España que retire un busto de José Martí instalado en la choza de donde salió Ángel Castro —un gallego pobre— a hacer fortuna en una Cuba próspera hace más de cien años. El hijo bastardo de ese gallego, Fidel Hipólito Ruz, se apropió durante décadas del nombre de un hombre justo y limpio, y del ideario del fundador de nuestra Cuba libre.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

Ángel no tenía nada de ángel. Se hizo de tierras en el oriente cubano, hizo fortuna y dio hijas e hijos a trocha y mocha. Unos ángeles, otros demonios. Y uno de estos últimos —ya reconocido como hijo legal, despojado del burlable Hipólito y arropado con el reconocido Castro— comprendió de inmediato que, si quería figurar en la historia de Cuba (lo cual era lo único que le importaba), tenía que apropiarse de la imagen, el prestigio y el ideario de nuestro gran José Martí.

En realidad, el bastardo —ahora bautizado— echó mano de lo que fuera para hacerse de un nombre, más allá de los calificativos de Bola de Churre, Guajiro o el Loco con los que era conocido. En su carrera a la fama usó todo tipo de maromas para figurar en la prensa. Prensa libre en aquel país en el que nació sin padre legal.

Primero se robó la campana de La Demajagua, bronce con el que la Cuba libre dio su primer grito. Luego embaucó a un grupo de jóvenes limpios y decentes, y los llevó a asaltar un cuartel militar donde pernoctaban cubanos pobres, empleados de las fuerzas armadas de una república mancillada, pero funcional. Los llevó a matar cubanos, a compatriotas, en nombre de José Martí.

Digo los llevó, pues él nunca llegó a la acción. Cobarde fue siempre.

Así es que, luego de unos años, los golpes de efecto de ese bandido —enarbolando el prestigio y la pureza de un hombre limpio, de José Martí— lograron que la mayoría de los cubanos de entonces, en 1959, le entregaran las riendas de sus destinos, hechizados por su imparable verborrea.

La dictadura totalitaria que nos impuso lleva sesenta y siete años hablando y hablando, prometiendo e incumpliendo, mintiendo, manipulando, destruyendo, asesinando, encarcelando y demoliendo vidas como el bastardo hijo de Ángel demolió un país.

Demolió un país que fue república independiente gracias al legado de ese José Martí; demolió un país que era tan próspero que hasta el padre de ese bastardo emigró a él sin un centavo —sin un duro, dirían en su aldea—, huyendo de esa Láncara miserable hacia una isla próspera y libre.

Ángel Castro progresó en aquella isla próspera y libre en la que se respetaba a José Martí. Prosperó en la patria libre e independiente que soñó, por la que luchó y por la que murió José Martí. Huyó de esa Láncara miserable para instalarse en la Cuba libre que Martí fundó. Ahora un alcalde socialista quiere remover el busto del padre de esa Cuba próspera a la que el inquilino de esa choza inmunda emigró.

Hombre, casi nunca estoy de acuerdo con un socialista, pero en este caso lo apoyo con todas mis fuerzas. Es una aberración que el busto del pilar creador de una república exitosa, próspera y autosuficiente haga guardia frente a la choza del padre de su destructor. El busto de José Martí no solo le molesta al alcalde: nos molesta a los libres que perdimos nuestra tierra por el hijo de ese gallego pobre que emigró a una tierra próspera.

Destructor que se apropió de la imagen de un fundador. Que lo mancilló durante casi ochenta años, que lo mancilla aún hoy. Lo mancilla día a día al poner su horrenda piedra —donde dicen que yacen sus cenizas estériles— al lado del mausoleo que la Cuba libre le obsequió con honores, la misma que el hijo de Ángel demolió en pedazos.

Gracias, alcalde: hasta un imbécil hace algo útil de vez en cuando. Ya nos encargaremos los cubanos libres de mimar a ese busto mancillado. Ya nos encargaremos de limpiar ese mausoleo del fundador de un sueño arrebatado, de soltar en medio del mar, con mucho gusto, a esa piedra maligna, enfrente a ese Santiago bravo y herido.

Les molesta el busto de un apóstol de libertad y nobleza; les molesta que esté en casa de un gallego que emigró a Cuba para procrear a un bastardo que destruyó el mismo país próspero al que emigró. Cada día me siento más martiano; cada día me siento más cubano, más libre.

Cada día siento más la certeza del destino que nos espera de refundar ese sueño de ese primer cubano pleno, de ese José Martí que dio todo por este sueño, aún vivo, de fundar una Cuba libre. Una Cuba libre, próspera, autosuficiente, pujante y feliz.

Cumplir un sueño que está en nuestras manos hacer realidad. Láncara no es Cuba, gracias a Dios. Gracias a Martí, gracias a ti, Milagro mío. Mi Cuba libre, próspera y feliz.

 

Foto: AP

Los bandidos destructores.