jueves, 2 de julio de 2026

La esperanza de los libres



Dice la Junta Militar de Barrigones que liberaliza su economía. En realidad se reparten lo que queda de ella.

Dice Trump que Cuba -es decir, la dictadura-, "está viniendo a nosotros".

Es decir, si están viniendo no habrá necesidad de ir. Si están liberalizando lo que queda de economía en Cuba, están viniendo a nosotros.

Vienen -según Trump- mientras siguen reprimiendo y empobreciendo a sus cautivos.

Por suerte queda vergüenza y valentía, allá y acá. 

Por suerte, aunque duela, los que queremos la libertad total de lo que queda de nuestra Cuba, ahora sabemos que estamos solos.

Por suerte, quedan valientes. Allá y acá.



Las fotos me las envió mi equipo de trabajo, tomadas de internet

miércoles, 1 de julio de 2026

El suicidio de Europa ante un vigilante


 

Leo que Alemania ha prohibido la película Citizen Vigilante, dirigida por Uwe Boll y protagonizada por Armie Hammer. No la han prohibido porque Boll haga unas películas que no haya quien las vea, o porque Hammer sea un actor norteamericano trabajando en una película alemana; bueno, europea.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

La prohibieron porque el personaje de Hammer —llamado Michael Sanders— es un tipo que, cansado de tanta criminalidad de los migrantes contra las mujeres europeas, toma la justicia por sus manos y le aplica a los malhechores la misma violencia que ellos aplicaron contra sus inocentes víctimas. Se la aplica también a jueces que prefieren defender a los victimarios —por ser emigrantes— que a sus víctimas, por ser europeas.

Nada del otro mundo en términos cinematográficos, la verdad. Este tipo de películas ya se han hecho repetidamente. Recuerdo aquellas de Death Wish, que en mi Cuba cautiva nombraron El vengador anónimo. Charles Bronson —un tipazo— matando delincuentes con un revólver Colt 1903 de bolsillo —por su culpa, o gracias a él, yo tengo uno—. En las secuelas usó otras armas de mano más modernas e igual de efectivas. Las usó para lo mismo: para joder delincuentes y criminales.

En Citizen Vigilante, el personaje de Hammer usa lo que parece ser una Glock semiautomática con silenciador. La usa para lo mismo que Bronson hace cuarenta años.

Las películas de Bronson nunca fueron prohibidas; eran otros tiempos. La de Uwe Boll y Armie Hammer ha sido prohibida en Alemania, y me la juego a que lo harán en más países de Europa. Vivimos otros tiempos.

Vivimos tiempos diferentes. La civilización occidental se ha rendido en su propia cuna. La civilización occidental en Europa, como la conocemos, está desapareciendo a un ritmo alarmante. La democracia, la libertad de expresión y la religiosa, los valores occidentales —los mejores de este planeta, con sus defectos incluidos— están siendo conquistados y borrados a un ritmo alarmante.

A un ritmo alarmante con la complicidad de los políticos —de izquierda, por supuesto—, los medios y la academia. El suicidio inaudito de un modo de vida. Es increíble y aterra.

No sé si veré la película de Boll; generalmente son una basura. Si lo hago, es por el tema que trata y por el valor de filmarla. Ah, y porque todo lo que me prohíban es lo que no cejaré en hacer.

Pobre Europa, pronto veremos a muchos vengadores anónimos defendiendo lo que queda de su modo de vida. Defendiendo su tierra y su gente contra una invasión de “invitados” de la corrupta política y la moda cultural.

Yo, por suerte, como Charles Bronson, aquí tengo el viejo Colt. Tengo la suerte de vivir en un país en el que tienes el derecho constitucional a defender tu espacio y tu modo de vida.

Coño, tanto que me gusta Europa.

 


martes, 30 de junio de 2026

Hasta las lagartijas aman sin mirar al lado

 


Sentarse a observar el mundo natural. El duro, el real, a veces es duro. Pero a veces, como ahora mismo, la realidad te hace ver que, aunque duro, hay amor entre los animales, y a veces, hay amor animal entre los humanos.

Que planeta este, Dios mío.



lunes, 29 de junio de 2026

Mensaje desgarrador

 

Foto: Ancopnoticias.mx

 

Disfruto mucho leer los comentarios a los videos que subo a mi canal de YouTubeGeneralmente son positivos, provenientes de personas que desean y sueñan —como yo— ver una Cuba libre, próspera y feliz.

No solo Cuba, sino también Venezuela, Nicaragua y otros muchos países azotados por esa gangrena maligna que de fantasma pasó a realidad en 1917. Más de cien años hace, y todavía renace y renace; maligna gangrena.

No todos los comentarios son positivos, por supuesto. Otros —que también disfruto— me ponen como “botija verde” —diría mi madre—, o me dicen que tengo acento mexicano o guatemalteco, me llaman calvo —que lo soy, o casi—, equivocado o desubicado.

En realidad, disfruto todos los comentarios; la humanidad es plural y es un reto entenderla.

Hay comentarios que sí me hieren. Hubo uno en el que me dijeron “falso, hipócrita, fingido”. Incluso extorsionándome; a mí, que extorsionarme significa retarme a dar batalla y solucionar todo de un tajazo. Y lo hice. Sin regreso.

Lo peor es que provino de alguien a quien estimo mucho. El tajazo —qué americanismo tan certero— no se lo di al atacante; me lo di yo mismo, para que la cicatriz no me deje olvidar la agresión injustificada e inesperada. Inolvidable.

 Perdón por el desvío; así funciona mi mente. Pone a un lado lo malo y disfruta mucho, muchísimo, lo bueno. Por eso disfruto mucho los comentarios a los videos que suboa mi canal de YouTube.

Sin embargo, ayer leí uno que puso mis pies sobre la tierra

Un comentario, positivo hacia mis decires, pero que me mostró la verdadera situación de los cautivos de nuestra isla amada. Una muestra del abandono y desolación con que sesenta y siete años de gangrena maligna han aplastado a los habitantes de un país hoy perdido.

Un comentario que hace que hoy, más que ayer y menos que mañana, me dedique más a hacer todo lo posible —e imposible— por extirpar esa gangrena persistente. Un reto de vida.

Llevo más de tres décadas viviendo y creciendo en libertad. Ayer me hicieron recordar lo que es vivir bajo la bota de esa gangrena que es el totalitarismo comunista:

@cubanoenlaisla   14 hours ago

Sí, vivo en Cuba y es así, lo que pasa es que los que vivimos aquí no tenemos las condiciones para hacer un cambio verdadero. Estamos atados de pies y manos. Solo con ayuda internacional.


 Sin aspavientos, sin alardes, sin dramatismo. El retrato de un ser humano atado de pies y manos.
Ese cubano cautivo me hizo recordar esa sensación de invalidez. La viví, hace más de treinta años. El éxito para el totalitarismo de atarte de pies y manos. Invalidez.
Gracias, cubano en la isla. La libertad viene. En eso trabajamos todos.

Foto: Diario de Cuba