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domingo, 9 de noviembre de 2025

Titanic tropical

Foto: CiberCuba

La historia del Titanic nunca me gustó. Desde niño, nunca me gustó. Recuerdo un libro de mi escuela primaria —más bien una página— donde había una ilustración de la popa del barco elevándose, aún con luces, sobre el océano que devoraba su proa.

📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí

Nunca me gustó.

Tampoco me gustó la película. Es que la historia del Titanic no me gusta. No me gustan los naufragios.

La isla de Cuba es hoy un Titanic tropical, y no me gusta lo que está pasando. Increíblemente, es como una historia paralela a la del Titanic.

La isla de Cuba tiene una forma alargada, como un gran barco. Un barco que hoy se hunde. Lleva años hundiéndose por falta de mantenimiento y, aun sin moverse —por falta de combustible y por tener sus máquinas descompuestas—, los vientos la han llevado a la deriva hasta chocar con el iceberg Melissa, mal gobernada por una Junta Militar de Barrigones, por una junta de ineptos.

Su casco estaba tan oxidado que hoy todo el oriente, su proa, está bajo el agua. Hundiéndose.

En ese oriente cubano, la proa del Titanic tropical, se ahogan los pasajeros de tercera. Los que no tuvieron opción de subirse a uno de los pocos botes para escapar de la tragedia.

Allí están, desamparados ante su destino.

En el resto del barco, de la isla-barco, sobreviven otros muchos pasajeros de tercera. Aún incólumes ante la tragedia final, pero sentenciados al mismo destino.

El capitán, que es la cabeza visible de los dueños del barco —de la isla—, sigue en su puesto. Sus cómplices también. Están encadenados al destino del barco, de la isla. La dejaron derivar hacia su hundimiento final.

Pero los verdaderos dueños de la nave, de la isla, como en la historia del Titanic, se mantienen anónimos y a salvo. Pusieron a dedo a un capitán inepto, a una tripulación inepta. Pero ellos tienen su bote salvavidas particular.

A estas alturas son espectadores del hundimiento de su obra, y tienen capital suficiente para vivir cómodamente el resto de sus vidas, y quizás hasta para emprender la recuperación del barco, de la isla hundida. Pero eso no les interesa.

Por eso nunca me gustó la historia del Titanic. Los de abajo se hundieron, se ahogaron. Como los cubanos del oriente de la isla: se hunden, se ahogan y mueren. Abandonados, con hambre, sin electricidad, sin agua potable y sin asistencia médica.

Solos, como esos pasajeros de las entrañas del Titanic.

El resto de sus iguales aún no se percata del hundimiento por venir. Están igual de abandonados, con hambre, con cortes constantes de electricidad y con hospitales colapsados. No tienen transporte público ni servicios sociales.

Se creen a salvo porque aún no están en la situación de sus vecinos que estuvieron bajo el agua y ahora malviven en medio de la destrucción que dejó Melissa. Pero de que se hunden, se hunden.

La isla de Cuba hoy está en un callejón sin salida. La Junta Militar que la desgobierna no tiene forma posible de mantenerla a flote. No tiene ni capacidad, ni voluntad, ni recursos para al menos recuperarla de vuelta a la miseria en la que la tenía hace un año.

No la tiene. Como el Titanic, el daño ha sido irreversible. Solo queda esperar su hundimiento final y rogar por que se salven todos los que puedan.

El iceberg Melissa fue la estocada final a su casco; sus vientos derrumbaron ese castillo de naipes que se llamaba castrismo.

Mientras tanto, como en el Titanic, los músicos —sentados alrededor de su inútil Mesa Redonda— tocan las notas finales de lo que fue un proyecto fallido que hundió a toda una nación.

 

Foto: CiberCuba

lunes, 12 de mayo de 2025

Los pedigüeños



Si usted lee alguna publicación, ve algún noticiero o video, o escucha alguna declaración que provenga de lo que queda de la República de Cuba, seguramente encontrará palabras como ayuda, solidaridad, donación, apoyo, fraternidad y todos sus sinónimos posibles.

La depauperación económica de la isla ha llegado a tal punto y ha durado tanto tiempo que muchos de los cubanos la consideran como algo endémico. Los más viejos, lo sé por referencia cercana, no recuerdan el país en que vivieron su juventud. Los más jóvenes nacieron ya durante la plaga y no tienen punto de comparación.

Es importante recordar que Cuba, no me canso de repetirlo, era un país exitoso, próspero y competitivo a nivel mundial.

Algunos enseguida dirán: pero la pobreza, la salud, etcétera.

Sí, repito, tenía problemas, había pobreza. Era real, pero iba decreciendo. La clase media, al contrario, aumentaba. 

Pobreza había, pero no más que en el resto del continente. Y no veo a los argentinos, que miren que han estado jodidos, pernoctar sin electricidad por días o haciendo fila para comprar un pan tan duro como una roca y más pequeño que una perla. Ah, y estar obligados a comprar uno solo. Y desde el 8 de mayo de 2025, en algunas provincias, solo está disponible, cuando hay, para los menores de edad.

 



Como decía mi abuelita, "para ejemplo, un botón".

En diciembre de 1838, hace ciento ochenta y siete años, el futuro ministro de Hacienda español, Ramón de Santillán, por entonces alto funcionario del gobierno, le recomendaba a la reina regenta María Cristina que España no debía entorpecer la terminación del primer ferrocarril que se construía en su reino. Y no crean que era en la Península, se hacía en Cuba.

"No sería este suficiente motivo para privar a los habitantes de la parte principal de la Isla de Cuba de un inmenso beneficio, justamente en la época misma en que la Metrópoli exige de ella auxilios de una cuantía superior a todo lo que antes pudo imaginarse".*

Esa isla, ahora mendiga y pobre, mantenía a su metrópoli.


 No en balde, todavía ciento veintisiete años después de que la isla se independizara de España, los españoles siguen diciendo: "Más se perdió en Cuba".


AHN. Ultramar, 33, Exp. 1. Resumen de comunicación del Superintendente al Ministerio de Hacienda. 23 de diciembre de 1838.

 La última foto fue tomada del diario El Español. Los dos inútiles que aparecen intentando jugar golf son los autores del estado actual de ese país.

martes, 6 de mayo de 2025

Palabras de aliento






Una persona a la que admiro me escribió estas palabras, que para mí significan muchísimo:

Estimado Omar, 

Tras largas semanas entre las intensas horas de trabajo y la lucha por robar tiempo para la lectura; acabo este sábado de terminar la lectura del libro. 

Quiero comenzar expresando mi mayor respeto y admiración para dar mi sincero reconocimiento por esta obra histórica sobre los primeros años de la economía cubana tras 1959. He tenido la satisfacción de leer su libro y quedé profundamente impresionado por la riqueza del análisis, la rigurosidad de las fuentes consultadas y la claridad con la que expone los complejos procesos que marcaron una etapa decisiva en la historia contemporánea de Cuba.

Es especialmente meritorio el trabajo de ampliación de fuentes para enriquecer lo que fue inicialmente un trabajo de tesis, devenido ahora en una auténtica investigación histórica. Esta evolución da cuenta de una labor intelectual seria, comprometida y sostenida en el tiempo, que se traduce en una obra madura, sólida y de gran valor documental.

La descripción detallada de las reformas económicas, las leyes promulgadas, así como los factores políticos—tanto internos como internacionales—que influyeron en las decisiones económicas del nuevo gobierno, ofrece al lector una visión integral y matizada que pocas veces se logra en los estudios sobre este período.

Considero su obra una contribución imprescindible para comprender la transformación estructural que vivió el país en aquellos años. Se trata, sin lugar a dudas, de un texto de referencia, digno de mayor exposición, estudio y divulgación, tanto en el ámbito académico como entre el público general interesado en la historia de Cuba y América Latina.

Le felicito por este valioso aporte al conocimiento histórico y económico, y espero que continúe su labor investigativa con igual profundidad y compromiso. 

Me gustaría en un futuro sentarnos y conversar sobre tan importante periodo de nuestra historia y que ha sido poco estudiado con tanta profundidad. 

¡Que pase un buen fin de semana! Con aprecio y respeto,



Alvaro Alba

Deputy Director Office of Cuba Broadcasting (OCB)/ USAGM
https://www.martinoticias.com/


 

 
 Muchas gracias, muchas.