Quienes me conocen saben lo que opino de toda la pléyade de exiliados y emigrados que pretenden ser presidentes de Cuba libre. Presidentes sin república.
Primero tenemos que llegar a esa ansiada libertad. En vez de estar en la tontería de esas candidaturas fatuas, deberíamos todos estar, pie en tierra, trabajando para quitarnos a esa maligna dictadura de en medio.
Hoy sábado, a las 10 a.m., hora de Cuba, Ernesto Miami y un servidor hablaremos de presidencias y presidentes. Pero, sobre todo, hablaremos de Cuba y de su libertad. De su futuro.


No hay comentarios:
Publicar un comentario