Disfruto mucho leer los comentarios a los videos que subo a mi canal de YouTube. Generalmente son positivos, provenientes de personas que desean y sueñan —como yo— ver una Cuba libre, próspera y feliz.
No solo Cuba, sino también Venezuela, Nicaragua y otros muchos países azotados por esa gangrena maligna que de fantasma pasó a realidad en 1917. Más de cien años hace, y todavía renace y renace; maligna gangrena.
No todos los comentarios son positivos, por supuesto. Otros —que también disfruto— me ponen como “botija verde” —diría mi madre—, o me dicen que tengo acento mexicano o guatemalteco, me llaman calvo —que lo soy, o casi—, equivocado o desubicado.
En realidad, disfruto todos los comentarios; la humanidad es plural y es un reto entenderla.
Hay comentarios que sí me hieren. Hubo uno en el que me dijeron “falso, hipócrita, fingido”. Incluso extorsionándome; a mí, que extorsionarme significa retarme a dar batalla y solucionar todo de un tajazo. Y lo hice. Sin regreso.
Lo peor es que provino de alguien a quien estimo mucho. El tajazo —qué americanismo tan certero— no se lo di al atacante; me lo di yo mismo, para que la cicatriz no me deje olvidar la agresión injustificada e inesperada. Inolvidable.
Perdón por el desvío; así funciona mi mente. Pone a un lado lo malo y disfruta mucho, muchísimo, lo bueno. Por eso disfruto mucho los comentarios a los videos que suboa mi canal de YouTube.Sin embargo, ayer leí uno que puso mis pies sobre la tierra.
Un comentario, positivo hacia mis decires, pero que me mostró la verdadera situación de los cautivos de nuestra isla amada. Una muestra del abandono y desolación con que sesenta y siete años de gangrena maligna han aplastado a los habitantes de un país hoy perdido.
Un comentario que hace que hoy, más que ayer y menos que mañana, me dedique más a hacer todo lo posible —e imposible— por extirpar esa gangrena persistente. Un reto de vida.
Llevo más de tres décadas viviendo y creciendo en libertad. Ayer me hicieron recordar lo que es vivir bajo la bota de esa gangrena que es el totalitarismo comunista:
@cubanoenlaisla 14 hours ago
Sí, vivo en Cuba y es así, lo que pasa es que los que vivimos aquí no tenemos las condiciones para hacer un cambio verdadero. Estamos atados de pies y manos. Solo con ayuda internacional.


Cuánta agonía. Sí, trabajamos para que eso acabe, pero también hay muchos poniendo palos en la rueda, y desde fuera. Agradecida.
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ResponderEliminarOmar, fui yo, Tania Quintero Antúnez, quien en un correo el jueves 18 de junio, en un día con situaciones personales, injustamente te ofendí.
Ya te pedí disculpas. De nuevo te las vuelvo a pedir, porque ese momentos, esos minutos, dañaron una sólida amistad de 13 meses, con un balance más positivo que negativo, más agradable que desagradable, más alegre que triste, más respetuoso que irrespetuoso.
Te pedí que quedara entre tú y yo y por eso seguí incluyendo tus posts y videos en el El blog de Iván y Tania y en mis Taniapress, cuyos destinatarios son testigos que en todo este tiempo, todo lo que publicaste, lo difundí, de lo cual no me arrepiento, consideré que lo merecías.
No me gustan las indirectas, soy mujer de hablar directo, decir las cosas a la cara, sea quien sea, incluso un esbirro del G-2,
como ya en 2017 lo conté: La madrugada que estuve con Francisco 'cara de esbirro' Estrada
Por eso he hecho este comentario. Por si no lo publicas, lo he copiado y enviaré a todos mis amigos y conocidos. También diré que
el detonando fue por defender a Zoé Valdés, cuando en noviembre de 2025 te envié un link de Diario Las Américas, para que
fueras a la presentación de su libro París era una rumba, en la Feria del Libro de Miami, y me dijiste que no estabas para 'divas'
Esa noche te envié muchos links de ZV en los tres blogs que entonces teníamos, pues la conocías de nombre, porque es la escritora
cubana más famosa, pero no como ser humano. Después te envié el link del Podcast que le dedicó Pepe Forte. Fui yo quien consiguió que cambiaras de opinión y por mí conseguiste el teléfono o el email y contactaste con ella.
Por eso te dije que tus alabanzas en el post Zoeño no soñado me parecían hipócritas, falsas, fingidas. La primera vez que la
llamaste patriota te dije que cambiaste de palo pa'rumba: de 'diva' a 'patriota'. No te gustó, lo aceptaste, porque era verdad.
Pensé que mi edad, 83 años, mis problemas personales y de salud y el hecho de llevar viviendo 23 años en Suiza como refugiada política, hubieran sido una atenuante a la hora de tomar tan drástica decisión. Pero no lo fue.
Lo ocurrido no pueden empeñar las excelentes relaciones que a partir del 14 de mayo de 2025 hasta el 18 de junio de 2026 tuvieron el empresario y escritor Omar Sixto Suárez y la periodista Tania Quintero Antúnez, habaneros los dos.
Tampoco debe afectar el respeto y admiración mutuas, ni el cariño hacia nuestras respectivas familias, en particular hacia mi hijo Iván García que vive en La Habana. Siempre te agradeceré la buena atención que le diste en Miami.
Con la franqueza que me caracteriza, Tania Quintero Antúnez.
Lucerna, lunes 29 de mayo de 2026.