Hoy es uno de esos días en lo que me dan ganas de vivir mi vida sin pensar tanto en el sufrimiento de otros.
Foto: CiberCuba
Duele ver tanta humillación, aguantada con tan poca dignidad. Duele saber que los dignos -más de mil-, no están en la calle, están en la cárcel.
Foto: CiberCuba
Los dignos en la cárcel mientras que allá la miseria se normaliza y acá la desvergüenza se institucionaliza.
Foto: Noticias Martí
Tanto trabajar para nada. Como decía mi amigo Harry -con acento dominicano-: Total, ¿pa qué?
Foto: Diario de Cuba




Los cagonios y los charconios, empeñados en abaratar la causa. No hay n'a que hacer.
ResponderEliminarAsì mismo Sr Sixto. Se normalizó el campo de concentración que por una suerte de ¿amnesia histórica?
ResponderEliminarEl término y su definición de campo de concentración se le aplico a Weyler en Cuba y ¿cómo es que no se le ha aplicado al régimen Castroista?
Copio una parte de la definición según una AI:
El campo de concentración no es solo un centro de reclusión física. Es un medioambiente diseñado para alterar de raíz la condición humana: una estructura social creada para someter a quienes lo habitan.
La existencia del campo depende de un control estatal y militar riguroso. Es un espacio fuertemente vigilado por fuerzas armadas o cuerpos de seguridad, sin libertades civiles y blindado contra el escrutinio público.
Dentro del campo no se reproduce la sociedad exterior. Nace una micro sociedad deformada, con jerarquías impuestas por los captores.
No se recluye a los individuos por delitos específicos y personales, sino por formar parte de una categoría de población.
Cuando las categorías son sólo políticas y morales suelen definirse llamárseles “enemigos del Estado”, “traidores”, “subversivos”, “agentes extranjeros” o “elementos peligrosos” para señalar a personas y agrupaciones opositoras, despojarlas de legitimidad pública y justificar su persecución.
...LISTA de otros términos frecuentes al final...
La riqueza generada dentro de esa estructura fluye hacia tres grandes actores: un Estado totalitario, su propio tejido empresarial y las redes de corrupción de los custodios del sistema.
En la práctica, el régimen se apropia de la capacidad de trabajo de las personas y la administra como un recurso estatal.
El trabajo deja de ser una forma de realización humana y se convierte en un arma de despersonalización.
Para sus residentes, el futuro deja de existir. El horizonte temporal se reduce a sobrevivir los próximos minutos, horas o días; a conseguir la siguiente ración de comida; a evitar el castigo; a adaptarse al miedo. Actos que en una sociedad libre serían impensables o inmorales se normalizan como mecanismos de supervivencia. El miedo persistente, la hipervigilancia y los silencios tabú modifican la estructura afectiva y relacional de sus habitantes, y ese daño puede transmitirse a hijos y nietos como trauma intergeneracional.
También se produce una mutación de la cosmovisión. En los grupos sometidos a confinamientos masivos, queda rota la confianza básica en las instituciones humanas, en el progreso técnico, en los lazos vecinales y en la propia comunidad. La vulnerabilidad, la sospecha y la adaptación al abuso pasan a formar parte de la memoria colectiva.
Los lazos tradicionales de solidaridad —familias, comunidades de origen, oficios, gremios, redes vecinales— suelen fragmentarse. En ocasiones, sin embargo, se reformulan como redes clandestinas de resistencia espiritual, intercambio de información y apoyo mutuo.
Aunque el cambio antropológico es inmediato, lamentablemente sus efectos prevalecen a largo plazo.
-- hay mucho más pero aquí lo dejo--
Lista deTérminos acusatorios frecuentes según AI:
enemigos del Estado
enemigos del pueblo
traidores
vendepatrias
contrarrevolucionarios
subversivos
desestabilizadores
extremistas
terroristas
agentes extranjeros
mercenarios
apátridas
elementos antisociales
indeseables
peligrosos
enemigos internos
parásitos sociales
saboteadores
conspiradores
fascistas o comunistas, según la ideología del régimen
oligarcas, burgueses, gusanos, escoria, lacras, cuando el lenguaje se vuelve más degradante o deshumanizante