Anoche, 16 de abril de 2026, tuve el honor de compartir con el gran Pepe Forte tres horas de amena, placentera y reconfortante, conversación. Una de esas tres horas fue al aire. Las otras dos fueron más discretas, pero igual de placenteras y, mejor aún, con vinos y quesos.
Conocer personalmente a Pepe y a su esposa es de esos actos que me devuelven la fe en la humanidad, y en el futuro de Cuba. Ablandan la coraza que a veces esa misma humanidad me ha impuesto.
Muchas gracias Millie, un abrazo Pepe. Nos vemos hoy en The Cuban.
Poniendo hoy un granito de arena más para que a los tiranos se les acabe la diversión.


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