miércoles, 18 de febrero de 2026

El cuándo y el cómo de la caída de la dictadura cubana

 

Foto: Prensa Libre

 

La caída de la Junta Militar de Barrigones, en su estado actual, no es una cuestión de sí o no, sino de cuándo y cómo. Cuándo y cómo depende de los propios dictadores, de Marco Rubio y Donald Trump y de los cautivos de la isla, conocidos por todos como "pueblo" cubano.

Palabra que aborrezco, ustedes saben.

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El cuándo puede ser en semanas o en meses. Depende de la tozudez, el miedo y la poca inteligencia de los Panzones, de la paciencia o la conveniencia de Trump o de la capacidad de aguante de los cubanos. Cualquiera de los tres factores, o su combinación, hará caer ese maligno totalitarismo.

El cuándo me preocupa porque mientras más tiempo siga ese cáncer dictatorial en su metástasis, más cubanos morirán de hambre; otros, por enfermedades curables; otros morirán antes de tiempo por enfermedades sin tratamientos.

Mientras más demore el amanecer después de esta larga noche, millones de cubanos seguirán sobreviviendo entre apagones y sin servicios públicos. Abandonados por los mismos opresores que los llevaron a la edad de piedra.

Cada día con ellos allí, hablando sus estupideces, es un día más que Cuba pierde para iniciar la reconstrucción y empezar a trabajar hacia la prosperidad. Cada día que pase es un día más en que los Barrigones seguirán reprimiendo y abusando de los cautivos de la isla.

De que caen, caen. La catástrofe humanitaria a la que han llevado a Cuba hoy parece que ha tocado fondo, pero mañana otro desastre u otra humillación nos sorprenderá. Así, día con día, una espiral hacia el caos final.

Díaz-Contados, así lo bautizó uno de mis lectores, y Marrano, al parecer, seguirán hasta el final intentando parchear el casco podrido de un barco que se hunde. Mientras en sus casas y oficinas siguen contando con electricidad, les dicen a los cubanos que la tendrán con biomasa o con energía solar.

Mequetrefes de mierda.

De que caen, caen. Ya veremos cuándo; ojalá sea pronto.

Ahora, si me preocupa el cuándo caerán, como les acabo de decir, más me preocupa el cómo.

¿Por qué?

Porque el sueño de este cubano libre sería ver que los millones de cautivos que hoy sobreviven peor que los primitivos de la edad de piedra salieran y tomaran las calles, como en Nepal o en Irán, y barrieran con esa pandilla de ineptos que son el dique que los separa de la libertad y la prosperidad.

Les digo: es un sueño.

Si esto no pasa, que al día de hoy no lo veo cercano, cualquier solución será favorable a la dictadura. Que se vayan del poder no significa que desaparezcan. Trump se llevó a Maduro y a la esposa, pero dejó a Delcy Rodríguez y al resto del cártel.

Ahí andan en Caracas, mansitos y obedientes, pero ahí están, mientras María Corina Machado sigue dando tumbos por el mundo.

Dice Trump que Rubio conversa con los dueños reales de la Junta Militar. No sabemos si acordarán, como lo hicieron con Delcy, llevarse a Díaz-Contados y al Marrano, y que se queden estos controlando el país en el sentido político, mientras abren las puertas para reconstruir la economía.

Eso desean muchos, de aquí y de allá.

Sabemos que Cuba no es Venezuela. La isla no tiene nada material que ofrecer a Estados Unidos. La única ficha de cambio que tenemos los cubanos la tenemos los que vivimos en Estados Unidos, y son nuestros votos.

Que importan, pero tampoco son tantos.

Creo, de verdad, que sin los cautivos en la calle pidiendo libertad, tendremos a una Delcy cubana administrando el desastre que sesenta y siete años de totalitarismo han dejado en Cuba. Economía abierta a corto plazo, libertad total: a ver para cuándo.

Hace poco les dije que la dictadura se quedó sin combustible, pero que abunda en la isla el combustible del hartazgo y la desesperación. Ese crece cada día que esos ineptos Panzones siguen jodiendo el destino de Cuba.

También les dije que solo falta la chispa. Y esa puede ser en cualquier momento. La historia, se los dice un historiador, está llena de ejemplos de la fuerza de una chispa.

Esperemos el de Cuba.

 

Foto: Voz de América

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