sábado, 4 de abril de 2026

Yo sí quiero que Trump le mande petróleo a los dictadores

 

Foto: Periódico Cubano


Ya hemos visto que la administración Trump ha autorizado el envío de combustibles al “sector privado” en Cuba. Sector privado que es una sucursal variopinta de Gaesa, el conglomerado empresarial del clan de los Castro y sus secuaces. También vimos que Trump dejó pasar un tanquero ruso con 730 000 barriles de crudo.

Desde el punto de vista material, ese crudo es lo mismo que una aspirina para un enfermo con metástasis. No les servirá de nada a los dictadores cubanos y mucho menos a sus empobrecidos cautivos. Desde el punto de vista político y mediático, es una gran victoria, palabra que a ellos les encanta, es una gran victoria para esos dictadores.

Es una victoria porque la autorización vino junto a una carta de un grupo de senadores del partido Demócrata a favor de la dictadura, culpando al bloqueo de combustible implementado por Trump hace un mes y pico de toda la miseria que esa dictadura le ha impuesto a los cubanos desde hace sesenta y siete años.

Es una victoria porque ese sancionado tanquero logró “romper ese bloqueo" en la narrativa de la dictadura y sus tontos útiles. Ese buchito de petróleo es solo eso, un parchecito en el sentido material, pero sucedió en medio del resto de las campañas prodictadura ejecutadas por todos los cómplices internacionales, que son muchos, de la dictadura.

Desde México, la camarada Claudia está envalentonada; ahora hasta 35 millones de dólares va a mandarles. El capo de Macuspana, Andrés Manuel López Obrador, anda extorsionando hasta a Mazzantini el torero para recaudar dinero para esos dictadores, o para él, da igual. El gesto es lo que importa.


Foto: Instagram

Desde México también salió el botecito oxidado lleno de licenciados en cannabis que llevaban diez libras de Doritos y dos Coca-Colas; eran tres, pero una se la tomaron en el camino. De allí también salieron los dos veleros cuyos capitanes, seguramente bajo el efecto de la materia en la que esos licenciados son especialistas, perdieron el rumbo, aunque finalmente llegaron.

El barco que rompió el “bloqueo” llega en momentos en que todos los imbéciles que apoyan ese desgobierno andan activos en Europa, América, Asia y hasta en la isla de Tonga, a denunciar al “imperialismo” por ser el culpable de la miseria de los cubanos. Ninguno sale a denunciar que esa dictadura tiene las cárceles llenas de inocentes que solo aspiran a tener la misma libertad que esos imbéciles. Incluso niños de dieciséis años.

Lo del barco es solo un ejemplo de la inconsistente política de Trump y Rubio hacia la Junta Militar cubana. Ayer mismo pasé frente a una de las oficinas que tiene esa dictadura aquí en el sur de la Florida. Pasé frente a una oficina de Cubamax y su parqueo estaba lleno de camiones y de cajas y paquetes destinados a Cuba.

¿Bloqueo? Bloqueo mis...

Si yo fuera Trump se la ponía fácil a esos dictadores mentecatos. Si yo fuera Trump, cuando ellos salgan a lloriquear porque les tiene “bloqueados” el suministro de combustible, se la pondría fácil. Les ofrecería petróleo crudo, diésel, gasolina, gas natural y turbosina para aviones desde cualquier refinería de Texas. Todo el que quieran.

Todo el que necesiten. Todo.

La única condición es que lo tendrían que pagar, como nosotros pagamos la gasolina en la gasolinera, como la pagan los cubanos en las gasolineras de la dictadura. Todo el combustible que quieran, pero, como el resto de nosotros, los de aquí y los de allá, que lo paguen.

¿Qué necesidad había del show del tanquero ruso? Si aquí en Texas hay petróleo y refinerías de sobra. Todo el que quieran esos dictadores, que dicen que están al servicio del “pueblo”. Aquí tenemos de sobra.

No tienen dinero ni para comprar una pipa.

O, siendo un poquito más cabrón, Trump podría humillarlos un poco más. En vez de ofrecerles el combustible de Texas, muy fino para las destartaladas refinerías cubanas, robadas en 1960, Trump podría ofrecerles el petróleo de Venezuela. Solo que ya no sería gratis, tendrían que pagarlo, como usted y yo pagamos el que ponemos en nuestros autos, o los cautivos pagan el poco combustible que les vende esa dictadura.

Si yo fuera Trump, les ofrecería todo el combustible que quieran, solo que tienen que pagarlo. No tienen ni para comprar una pipa. Se les acabaría el teatro de víctimas, en el que son expertos. No son víctimas, son unos ineptos empobrecedores; saben que si los cubanos prosperan, los primeros en desaparecer serán ellos.

Si yo fuera Trump les ofrecería todo el combustible que quieran; es más, les ofrecería que puedan comprar plantas termoeléctricas de última generación, fertilizantes, tractores, semillas, de todo, de todo lo que quieran comprar. No tienen ni para un Dorito de los que los marihuaneros les llevaron.

El problema es que yo no soy Trump.

Foto: WD


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