sábado, 7 de febrero de 2026

Cuba en 2026 está peor que La Habana en 1598. Así es el socialismo


La Habana en 1689. Juan de Císcara

   

Mi tercer libro, y el cuarto también, son una historia de La Habana, ciudad de mi corazón; una historia de la ciudad entre 1519 y 1893. Ciudad hoy perdida, en ruinas.

En 1598, La Habana apenas llevaba setenta y nueve años de asentada en la ribera de la bahía. No había obtenido el título de ciudad sino hasta 1592, cuando, gracias al esfuerzo conjunto del capitán general Juan de Tejeda, el ingeniero Bautista Antonelli y el emprendedor Hernán Manrique de Rojas, se pudo terminar la Zanja Real y así dotar a la población y al puerto de abundante agua por los próximos doscientos cincuenta años.

Un criado del gobernador Juan Maldonado describió así la hoy destruida ciudad:

Esta tierra es hermosa, sus campos conservan el verdor de la primavera todo el año, hay aguadas buenas y abundantes, los ganados se multiplican prodigiosamente; pero hasta ahora yo no veo en ella los prospectos de ricas minas con que se alucinó nuestra imaginación. Si los proyectos en que se entiende de hacer azúcar y cultivar la hoja de tabaco prosperan en La Habana, elevada últimamente al rango de ciudad, tal vez se aumentará el tráfico; con las ventajas de su posición geográfica, se hará algún día la más rica e importante de las colonias de Su Majestad en el Nuevo Mundo.

Y continuaba:

Los pastos crecen con asombrosa admiración, las labranzas se levantan mágicamente. Aquí no se conocen ni son necesarios los abonos, la naturaleza solo trabaja y, sin las penalidades y fatigas que cuesta allá en Castilla el cultivo de las mieses, se cogen dos cosechas al año. Los bosques de Cuba son frondosos y sus árboles de una construcción extraña para el europeo. (…) En Cuba todo es bello, nuevo y encantador para el que viene de otro hemisferio y se acostumbra a la vida pastoril.

Esto lo dijo un europeo visitante hace más de cuatro siglos.

Dos años antes, en julio de 1596, el cabildo de La Habana le comunicó al rey de España que:

La ciudad de San Cristóbal de la Habana isla de Cuba, dice, que en el término de ella hay muchos cañaverales de azúcar donde sale lo mejor de las Indias y abundancia de agua y leña para ingenios y la tierra es tan fértil para criar los dichos cañaverales que de una vez se siembran durante treinta y cuarenta años sin que se haga en ellos beneficio alguno más de cortar y coger las cañas cada año.

Es la misma tierra donde, hace unos días, un inepto mal nacido llamado Miguel Díaz-Canel, conocido como el "puesto a dedo", les dijo a sus cautivos que tendrían que vivir como primitivos en la edad de piedra, como "sacrificio" por el fracaso de su dictadura totalitaria.


Foto: Los Angeles Times
 
 

Hace cuatrocientos años, la ciudad de La Habana, a pesar del recio monopolio comercial que ejercía Madrid, florecía en prosperidad.

No veo la hora de volver a ver una Cuba próspera.

Ineptos de mierda.

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