Después de la asombrosa y enorgullecedora operación de extracción del narcodictador Nicolás Maduro y su esposa, la Junta Militar de Barrigones que desgobierna lo que queda de Cuba anda bajo un intenso régimen de antidiarreicos.
📺 Si no me quiere leer, véame, pero es peor. → Ver el video aquí
Los chicos de las fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos barrieron de manera increíblemente eficiente a las decenas de esbirros cubanos que, más que cuidar y proteger, custodiaban al elocuente burro venezolano.
Esbirros que en la isla cautiva son expertos en reprimir a mujeres vestidas de blanco, a madres que defienden a sus hijos, a jóvenes que piden libertad o a cualquier cubano que quiera vivir con dignidad. Ante los chicos de la 160th fueron simples dianas de práctica de tiro al blanco.
Cuando Trump concentró una poderosa flota naval en el Caribe y llenó a Puerto Rico de aviones de última generación, el mal diarreico que hoy afecta a los Panzones de La Habana ya había comenzado a afectar a los residentes de Miraflores, la casa del gobierno venezolano.
Pasaron las semanas y nada parecía pasar. El burro Maduro y los siniestros Padrino y Cabello se envalentonaron. El primero se la pasaba bailando y bravuconeando; Cabello amenazando a los venezolanos; Padrino alardeando de las armas rusas y chinas, supuestamente de última generación, que pondrían de rodillas al “imperialismo yanqui” si osaban hollar las bolivarianas tierras de Venezuela.
Mientras tanto, de manera discreta, como debe ser, los chicos de la 160th practicaban la operación de extracción una y otra vez. Con paciencia. Con profesionalismo. La CIA, por su parte, le colocó un informante a Maduro a su lado. Los militares, cuando se corrompen, solo son leales al dinero.
Así sucede en Cuba con GAESA, en Venezuela con el cártel de los Soles y en México desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador.
En Caracas, el narcodictador bailaba y Padrino alardeaba. Cuando hace semanas leí en una fuente militar que Estados Unidos estaba volando aviones P-8 de control y comando en el sur del Caribe, le dije a mi amigo Álvaro: “Se van a tirar”.
Y se tiraron.
El 3 de enero, los modernos sistemas de radar JY-27A y JYL-1 de manufactura china; las defensas antiaéreas rusas S-300 y Buk-M2; los cohetes actualizados S-125 Pechora, todos esos sistemas que Padrino y Maduro decían infalibles, quedaron neutralizados en segundos. Eliminados.
También en segundos el suministro eléctrico de Caracas fue anulado con bombas BLU-114/B. A oscuras, sin internet, sin teléfonos, sin electricidad. A ciegas todos, menos los norteamericanos que iban a por el dictador y su entorno.
Moscú y Pekín deben haber tomado nota de lo vulnerable que es su tecnología. Algo similar les ocurrió a Berlín y Tokio cuando Estados Unidos se remangó la camisa y entró de lleno en la Segunda Guerra Mundial. Llevaban años abusando del mundo; cuando entró Estados Unidos, el abuso se acabó.
El miércoles les hablé de las declaraciones de Donald Trump sobre conversaciones con La Habana. Lo mismo hizo antes con Venezuela. Dieron largas, jugaron a ganar tiempo, y por eso hoy Maduro, su esposa y, según se comenta, también algunos cubanos de su escolta, están en Nueva York. Capturados.
La Junta Militar de Barrigones que desgobierna lo que queda de Cuba hace ahora lo mismo que hizo Maduro, salvo bailar. El miedo no les permite bailar. Se dedican a exhibir la chatarra militar que equipa a lo que llaman Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Chatarra soviética de los años ochenta. Veo imágenes de jóvenes cubanos flacos metidos en un viejo radar P-12, operando cohetes antiaéreos S-75. Si los de la 160th barrieron sistemas modernos en minutos, a estos muchachos se los llevan en nanosegundos.
Eso sí sería un crimen. No de Trump ni del Ejército de Estados Unidos, sino de los Barrigones que colocan a esos muchachos como carne de cañón para intentar defender su fracasada dictadura.
Trump dice que está hablando con gente en La Habana. Ya les dije que no es con Díaz-Canel ni con el Marrano. Los Barrigones número uno y dos, cabezas visibles de la hiedra maligna, siguen, como Maduro en su momento, alardeando de su “poder militar”, jugando con la vida de esos jóvenes mientras reprimen a sus madres.
También Tania Quintero me reenvió uno de esos videos que siempre aparecen en estas coyunturas. Unos personajes acartonados del exilio que, en vez de exigir la inmediata libertad de los miles de presos políticos abandonados en las mazmorras cubanas, piden cosas abstractas.
El primer símbolo real del fin de la dictadura tiene que ser la libertad inmediata y absoluta de todos los presos encarcelados tras el 11 de julio de 2021, y del resto de los valientes plantados ante la ignominia. Coño, hagan un video pidiendo eso. Es sencillo y eficaz.
Ojalá las conversaciones de la administración Trump con quienes manejan el matadero cubano sean provechosas, y así los chicos de la 160th, los F-22, los F-35, los B-1 y todo lo demás no tengan que sobrevolar la isla miserable.
Ellos saben que su chatarra militar es inútil. Como Hamás, usan a infelices como escudos humanos. Los envían al matadero para salvaguardar, inútilmente, su propio fracaso.
Hay algo seguro, y nos conviene a quienes pagamos impuestos en la tierra de los libres: nos ahorraremos las bombas que cortan la electricidad. Los Barrigones, con su ineficiencia e ineptitud, llevan años manteniéndola apagada. Han bombardeado a Cuba de fracasos.
Que alguien le diga a Díaz-Canel y al Marranito que en este momento unos chicos fortachones y profesionales practican en una maqueta de esa habitación donde intentan conciliar el sueño, incluido el baño con el inodoro donde no paran de evacuar.
Como les dije el otro día, ojalá se vayan por sus propios medios. Se puede evitar una masacre. Pero todo indica que se acabó la diversión.
Hay olor a Cuba libre.



Estimado Omar, desde que en mayo de 2025 dejaste un comentario en mi blog, que Google injustamente eliminó, nos hemos hecho buenos amigos e intercambiamos informaciones y puntos de vista.
ResponderEliminarNo es la primera que me mencionas, pero solo pones mi nombre y apellido, como si tus lectores o los que ven tus videos supieran
quién es Tania Quintero. Aprovecho para decirte que siempre leo tus posts y te veo en You Tube, hablando lo mismo desde tu carro, tu casa, tu trabajo o donde en ese momento estés. Un abrazo, TQ